Una revisión de la efectividad del aspartamo en la ayuda al control del peso

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Autor(es): de la Hunty A, Gibson S and Ashwell M
Nombre de publicación : British Nutrition Foundation Nutrition Bulletin, 2006; 31: 115-128
Año de publicación : 2006

Resumen

Las estrategias para invertir la tendencia ascendente en los porcentajes de obesidad se debe centrar tanto en la reducción del consumo de energía como en el aumento del gasto de energía. El consumo de alimentos con baja o reducida densidad energética es una manera de ayudar a las personas a reducir su consumo de energía, permitiendo de este modo el mantenimiento o la pérdida de peso. El consumo de edulcorantes intensos como un sustituto de la sacarosa ofrece potencialmente una forma de ayudar a las personas a reducir la densidad energética de su alimentación sin ninguna pérdida de palatabilidad. Este informe revisa los resultados científicos relativos al efecto del aspartamo sobre la pérdida de peso, el mantenimiento del peso y los consumos de energía en adultos, y analiza la cuestión de cuánta energía es compensada y si el uso de bebidas y alimentos edulcorados con aspartamo es una forma efectiva de perder peso. Se identificaron todos los estudios que examinaban el efecto de la sustitución del azúcar bien por aspartamo únicamente o bien por aspartamo en combinación con otros edulcorantes intensos sobre el consumo energético o el peso corporal. Los estudios que no eran ensayos aleatorios controlados en adultos sanos y que no medían los consumos de energía durante al menos 24 h (para aquellos estudios en los que los consumos de energía eran una medida de resultado) se excluyeron del análisis. Se estableció un mínimo de datos de consumo de energía a 24 h como el límite de corte con el fin de garantizar la detección de la magnitud completa de cualesquiera efectos compensatorios. Se incluyó un total de 16 estudios en el análisis. De estos 16, 15 estudios incluían el consumo de energía como una medida de resultado. Los estudios que utilizaron refrescos como el vehículo para el aspartamo utilizaron entre 500 ml y 2.000 ml, que es equivalente a aproximadamente de dos a seis latas o botellas de refrescos cada día. Se observó una reducción significativa en los consumos de energía con el aspartamo en comparación con todos los tipos de control, salvo cuando el aspartamo se comparó con grupos de control sin consumo de sacarosa, como el grupo de consumo de agua. Las comparaciones más relevantes son los estudios de diseño paralelo que comparan los efectos del aspartamo con la sacarosa. Estos presentaron una magnitud de efecto total del 0,4 de diferencia estandarizada (“Standardised difference” – SD). Este valor se corresponde con una reducción media de aproximadamente el 10% del consumo de energía. Con un consumo medio de energía de 9,3 MJ/día (media de adultos varones y mujeres con 19 – 50 años de edad), esto representa un déficit de 0,93 MJ/día (222 kcal/día o 1560 kcal/semana), que se debería predecir (utilizando un valor energético para el tejido obeso de 7.500 kcal/kg) generaría una pérdida de peso de aproximadamente 0,2 kg/semana con un intervalo de confianza del 50% a ambos lados del cálculo. La información sobre la magnitud de la compensación se encontraba disponible para 12 de los 15 estudios. La media ponderada de estas cifras fue del 32%. La compensación puede variar probablemente con una serie de factores tales como la magnitud del déficit calórico, el tipo de bebida o alimento manipulado, y el período de tiempo. Se realizó un cálculo estimativo de la magnitud de la compensación con refrescos, derivado de los cuatro estudios que utilizaron los refrescos como único vehículo. La media ponderada de estas cifras fue del 15,5%. Se detectó una reducción significativa del peso. La cifra del efecto combinado de 0,2 SD es una cifra conservadora puesto que excluye las comparaciones en las que los grupos de control ganaron peso debido a su alimentación alta en sacarosa. También excluye los datos de seguimiento a largo plazo en los que los grupos con aspartamo recuperaron menos peso que el grupo de control. Un efecto de 0,2 SD se corresponde con aproximadamente una reducción del 3% en el peso corporal (2,3 kg para un adulto que pesa 75 kg). Debido a que la duración media ponderada del estudio fue de 12 semanas, esto proporciona un porcentaje estimado de pérdida de peso de aproximadamente 0,2 kg/semana para un adulto de 75 kg. Los metaanálisis demostraron que la utilización de bebidas y alimentos edulcorados con aspartamo en lugar de sacarosa genera una reducción significativa tanto en el consumo de energía como en el peso corporal. Los metaanálisis relativos tanto al consumo de energía como a la pérdida de peso generaron un porcentaje estimado de pérdida de peso de aproximadamente 0,2 kg/semana. Esta estrecha correspondencia entre la cifra calculada a partir de las reducciones en el consumo de energía y las mediciones reales de la pérdida de peso proporciona confianza en el sentido de que es un efecto verdadero. Los dos metaanálisis utilizaron diferentes conjuntos de estudios con unos protocolos y unos diseños muy diferentes. Aunque esto hace que las comparaciones entre ellos resulten difíciles, sugiere que la cifra final en torno a 0,2 kg/semana es sólida y resulta aplicable a la variedad de formas en las que los consumidores utilizan los alimentos que contienen aspartamo. Esta revisión ha mostrado que la utilización de bebidas y alimentos edulcorados con aspartamo en lugar de los endulzados con sacarosa es una manera efectiva de mantener y perder peso sin reducir la palatabilidad de la alimentación. La disminución en los consumos de energía y el porcentaje de pérdida de peso que se pueden conseguir razonablemente es baja pero significativa, y sobre una base de población, más que suficiente para contrarrestar el actual porcentaje medio de aumento de peso de aproximadamente 0,007 kg/semana. De manera individual proporciona un coadyuvante útil a otros regímenes de pérdida de peso. Se produce cierta compensación de la energía sustituida pero solo representa en torno a una tercera parte de la energía reemplazada y es probablemente inferior cuando se utilizan refrescos edulcorados con aspartamo. No obstante, estos valores de compensación se derivan de estudios a corto plazo. Se requieren más datos a largo plazo para determinar si se adquiere una tolerancia a los efectos. Para lograr el porcentaje medio de pérdida de peso observado en estos estudios de 0,2 kg/semana se requeriría en torno a 220 kcal (0,93 MJ) de déficit al día sobre la base de un valor energético para el tejido obeso de 7.500 kcal/kg. Presuponiendo el porcentaje más elevado de compensación (32%), se requeriría la sustitución de aproximadamente 330 kcal/día (1.4 MJ/día) de sacarosa por aspartamo (que es equivalente a aprox. 88 g de sacarosa). Utilizando el porcentaje de compensación más bajo para el consumo único de refrescos (15,5%) se requeriría la sustitución de aproximadamente 260 kcal/día (1.1 MJ/día) de sacarosa por aspartamo. Esto resulta equivalente a 70 g de sacarosa o a aproximadamente dos latas de refresco cada día.

Sumario

Este informe revisa los resultados científicos relativos al efecto del aspartamo, un edulcorante bajo en calorías, sobre la pérdida de peso, el mantenimiento del peso y los consumos de energía en adultos, y analiza la cuestión de cuánta energía es compensada y si el uso de bebidas y alimentos edulcorados con aspartamo es una forma efectiva de perder peso. Se incluyó un total de 16 estudios en el análisis. Esta revisión ha mostrado que el consumo de bebidas y alimentos edulcorados con aspartamo en lugar de los endulzados con sacarosa es una forma efectiva de mantener y perder peso sin perder la palatabilidad de la alimentación.

Ver el artículo completo