¿Qué ocurre cuando consumimos edulcorantes bajos en calorías?

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Un nuevo examen explica cómo se metabolizan

Los edulcorantes bajos en calorías son bien conocidos por su beneficio más importante –proporcionar dulzor a alimentos y bebidas sin ninguna, o prácticamente ninguna caloría. Aunque esta característica es común a todos los edulcorantes bajos en calorías, todos ellos son sustancias diferentes y, como tales, existen diferencias en cómo se metabolizan. Un nuevo informe de examen, realizado por Magnuson et al.1, publicado en Nutrition Reviews describe el modo en que el cuerpo humano trata cada uno de estos edulcorantes.

¿Pero, por qué es importante? ¿Por qué los profesionales de la salud deberían conocer lo que ocurre con los edulcorantes bajos en calorías cuando se consumen? Magnuson y sus coautores explican: “Entender el destino biológico de los distintos edulcorantes bajos o sin calorías es útil para evaluar si los informes de los efectos biológicos en estudios animales o en humanos son indicativos de posibles problemas de seguridad“. Esta información puede ser útil para los profesionales de la salud cuando los pacientes tengan preguntas sobre la seguridad y utilidad de los edulcorantes bajos en calorías durante las consultas, y para las personas comprometidas en la investigación para entender el metabolismo de estos ingredientes.

En el artículo siguiente, hemos resumido la información presentada en el nuevo informe.

Sentando las bases: Cómo se ajusta el metabolismo de los edulcorantes bajos en calorías a las evaluaciones de seguridad reglamentarias

Los autores describen cómo, antes de la aprobación reglamentaria de los edulcorantes bajos en calorías, se realizan amplios estudios para entender el destino biológico en el cuerpo (la llamada toxicocinética). Estos incluyen estudios sobre su absorción, distribución, metabolismo y excreción (ADME) tras la ingestión. Entender la toxicocinética de los edulcorantes bajos en calorías individuales es un requisito previo para la evaluación de su seguridad y posterior aprobación por las autoridades de seguridad alimentaria en todo el mundo, incluida la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Entender la ruta metabólica de los edulcorantes bajos en calorías individuales es la clave para extrapolar los resultados de los estudios de seguridad pre-clínicos realizados en animales a la evaluación del riesgo en humanos, y para la fijación de una Ingesta Diaria Admisible (IDA). La IDA es un valor importante aunque a menudo malinterpretado. Se define como la cantidad de aditivo de un alimento, expresada según la masa corporal, que puede ser consumida diariamente a lo largo de una vida sin riesgo apreciable para la salud2. La IDA no es un umbral entre seguro e inseguro; más bien es un valor calculado y marcado, y en el caso de los edulcorantes bajos en calorías, 100 veces inferior al nivel sin efecto adverso observado (NOAFL) en estudios con modelos animales. Fijar la IDA a un nivel 100 veces menor que el NOAFL en estudios con animales permite variaciones como diferencias entre especies y poblaciones sensibles. Las autoridades reguladoras de todo el mundo han utilizado este enfoque durante décadas y se ha demostrado su fiabilidad para la protección de la salud pública (Rulis y Levitt).

¿Cómo se metabolizan los edulcorantes bajos en calorías en los humanos?

El informe examina el destino metabólico de cinco de los edulcorantes bajos en calorías más comunes: acesulfamo-K, aspartamo, sacarina, sucralosa y glicósidos de esteviol.

Los autores señalan que los cinco edulcorantes son muy diversos en su estructura química, motivo por el cual metabolizan de manera distinta. Dicho esto, existen características comunes en la forma en que algunos edulcorantes son tratados por el sistema digestivo humano.

  1. La sacarina, el acesulfamo-K (Ace-K) y la sucralosa no se someten a digestión en el tracto gastrointestinal después de su consumo. Todos son rápidamente eliminados del organismo sin acumulación.
  2. El aspartamo y los glicósidos de esteviol (la estevia) se someten a cambios dentro del tracto digestivo, y los productos resultantes son absorbidos. El aspartamo es totalmente digerido sus componentes, ocurriendo todo ello en la dieta, y de este modo usado por el organismo exactamente del mismo modo que los mismos componentes en otros alimentos. Los glicósidos de esteviol son en parte digeridos por la microflora intestinal, para la estevia que se absorbe, metaboliza en el hígado y excreta en la orina.

Sin embargo, hay algo más para entender la imagen completa en relación con el metabolismo de cada uno de estos edulcorantes.

El acesulfamo-K (Ace-K): Una vez ingerido, el acesulfamo potásico (Ace-K) es rápida y casi completamente absorbido sin cambios en la circulación sistémica y después excretado, principalmente por los riñones a la orina. No se metaboliza en humanos o animales. Haga clic aquí para más información sobre el acesulfamo-K.

El aspartamo: El aspartamo se fabrica a partir del ácido aspártico y la fenilalanina, se usan dos aminoácidos en las síntesis de la proteína. Una vez ingerido, se disuelve completamente en el tracto intestinal a estos aminoácidos y metanol. Estos son después absorbidos por el cuerpo exactamente igual que ocurre con alimentos como la carne, el pescado y los huevos, fuentes de proteínas y por tanto aminoácidos, y la fruta o verdura que son fuente de metanol. La cantidad de cualquiera de estos componentes alimentarios es trivial en comparación con la consumida de otras fuentes de alimentos y bebidas. Puesto que el aspartamo se digiere como cualquier otro alimento, es calórico. Sin embargo, puesto que es tan dulce se usa en cantidades minúsculas, de este modo las calorías aportadas son insignificantes. Haga clic aquí para más información sobre el aspartamo.

La sacarina: Del 85% al 95% de la sacarina ingerida se absorbe y elimina en la orina, siendo el resto excretado en las heces. La sacarina no se somete a digestión ni a cualquier otro cambio en el tracto gastrointestinal o tras la absorción. Haga clic aquí para más información sobre la sacarina.

La sucralosa: Tras su consumo, la mayoría de la sucralosa no se absorbe y excreta sin alteraciones en las heces. Se absorbe una pequeña cantidad que no se metaboliza para energía. Alrededor del 2% de lo que se consume se somete a metabolismo, a productos sin importancia para seguridad, y tras la absorción no se produce la disolución de la sucralosa para energía. Haga clic aquí para más información sobre la sucralosa.

Glicósidos de esteviol (estevia): El extracto de la hoja de estevia es edulcorante bajo en calorías derivado de la planta Stevia rebaudiana Bertoni, y contiene uno o varios componentes de sabor dulce llamados glicósidos de esteviol. Los glicósidos de esteviol se absorben pobremente en el organismo y atraviesan el tracto gastrointestinal, incluyendo el estómago y los pequeños intestinos, totalmente intactos. Una vez que los glicósidos alcanzan el colon, las bacterias intestinales los hidrolizan a esteviol. El esteviol se absorbe luego en el flujo sanguíneo y se metaboliza en el hígado a glucorónidos de esteviol, que se excreta entonces de manera intacta. Haga clic aquí para más información sobre los glicósidos de esteviol.

Este informe destaca lo que conocemos sobre cómo metabolizamos los edulcorantes sin calorías más utilizados y destaca por qué podemos confiar no solo en su seguridad sino también en su inocuidad. Citando a los autores: “Puesto que los edulcorantes bajos en calorías tienen el potencial de ser herramientas útiles en el tratamiento de la diabetes y la ingesta calórica excesiva, es esencial emplear los conocimientos existentes de la absorción, metabolismo y excreción de estos componentes para dirigir las controversias que rodean su uso”.

Para más información sobre este informe de Magnuson et al., visite la Biblioteca científica en el sitio web de la ISA o acceda al informe completo haciendo clic aquí.

La publicación de este informe ha sido respaldada por una concesión ilimitada del Consejo de Control de Calorías.

  1. Magnuson BA, Caracostas MC, Moore NH, Poulos SP, and Renwick AG. Biological fate of low calorie sweeteners. Nutrition Reviews 2016; 74 (11): 670-689
  2. International Programme on Chemical Safety. Principles for the Safety Assessment of Food Additives and Contaminants in Food. Geneva, Switzerland: World Health Organization; 1987. Environmental Health Criteria 70.