La guía de la ADA 2017 respalda el papel beneficioso de los edulcorantes bajos en calorías en el control de la diabetes

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En los últimos 25 años, la Asociación Norteamericana de Diabetes (ADA) y sus”Estándares para el Cuidado Médico de la Diabetes1 continúan siendo un punto de referencia para el control de la diabetes, con actualizaciones anuales, siendo su objetivo ofrecer a los clínicos, pacientes e investigadores los principios más novedosos basados en evidencias del cuidado, la prevención y el tratamiento de la diabetes.

El papel de los edulcorantes bajos en calorías en la dieta: el apoyo de los nuevos estándares de la ADA

Los edulcorantes bajos en calorías pueden ser una herramienta útil en la dieta de las personas con diabetes puesto que no aumentan los niveles de insulina o glucosa en sangre. La Asociación Norteamericana de Diabetes reconoce que “para las personas acostumbradas a productos edulcorados con azúcar, los edulcorantes no nutritivos tienen el potencial de reducir la ingesta total de calorías y carbohidratos y pueden ser preferibles al azúcar si se consumen con moderación“.2 Asimismo, la ADA reconoce la seguridad de los edulcorantes bajos en calorías, como ya han confirmado las autoridades de seguridad alimentaria de todo el mundo, y añade además que “las agencias reguladoras fijan los niveles de ingesta diaria aceptable para cada edulcorante no nutritivo, descritos como la cantidad que puede ser consumida con seguridad por una persona a lo largo de su vida.”

Basándose en la literatura disponible3, 4, la ADA concluye en sus recomendaciones para una Terapia de Nutrición Médica (MNT), “el uso de edulcorantes no nutritivos tienen el potencial de reducir la ingesta total de calorías y carbohidratos cuando sustituyen a los edulcorantes calóricos y sin compensación por la ingesta de calorías adicionales procedentes de otros alimentos. El uso de edulcorantes no nutritivos es generalmente seguro dentro de los niveles de ingesta diaria aceptables mencionados.

Nuevas recomendaciones sobre hábitos saludables en la guía de este año

Los Estándares de Cuidados de 2017 contienen varias directrices nuevas publicadas por la ADA en 2016, incluyendo las de hábitos saludables. “Este año, los Estándares incluyen nuevos consejos esenciales para el cuidado psicosocial basado en evidencias, mayor salud física, cirugía metabólica e hipoglucemia, todo aquello que puede influir en el cuidado efectivo de la diabetes” declaraba el Científico Jefe de la Asociación y Médico Robert E. Ratner, MD, FACP, FACE, en un comunicado de prensa emitido por la ADA.

En relación con la actividad física, es la primera vez que la guía de la ADA incluye una recomendación para reducir el tiempo de sedentarismo al día. En concreto, establece que estar sentados durante mucho tiempo se deberá interrumpir cada 30 min para obtener los beneficios de la glucosa en sangre, en particular, los adultos con diabetes del tipo 2. La guía de la ADA incluye además, al igual que en 2016, la recomendación de 150 minutos o más de actividad física de intensidad moderada a enérgica, repartidos en al menos 3 días a la semana, combinado idealmente con ejercicios de resistencia (2-3 sesiones por semana), ejercicios de flexibilidad y equilibrio al menos dos veces por semana.

Cuando hablamos de terapia de nutrición en la diabetes, se entiende que la dieta tiene un papel esencial en el control de la diabetes. Sin embargo, aunque muchas personas saben qué comer, esta es la parte más difícil de todo el tratamiento.

A continuación se ofrecen algunos principios de nutrición claves, basados en pruebas, sobre la ingesta de energía y nutrientes en el control de la diabetes:

  • Reducir la ingesta de calorías en comparación con la energía consumida con la actividad física es el primer paso para lograr una pérdida de peso modesta, un objetivo importante para los adultos con sobrepeso u obesidad y diabetes del tipo 2 o para aquellos con prediabetes.
  • Un plan de alimentación que resalte los elementos de una dieta mediterránea rica en grasas monoinsaturadas puede mejorar el metabolismo de la glucosa y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • Optar por los carbohidratos de los cereales integrales, la verdura, fruta, legumbres y productos lácteos, haciendo hincapié en alimentos más ricos en fibra que en los que contienen azúcares. Los edulcorantes bajos en calorías pueden usarse como sustituto del azúcar en alimentos y bebidas pues no afectan a los niveles de glucosa en sangre ni aportan calorías.
  • Comer alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, como son el pescado graso, las nueces y semillas, recomendados para reducir el riesgo cardio-metabólico en personas con diabetes.

Más importante, el enfoque de “un tamaño par todo” no es aplicable en terapia de nutrición para el control de la diabetes y un plan de alimentación individualizado, realizado preferiblemente por un dietista, es un componente clave del tratamiento completo y ayuda a un mejor control glucémico.

  1. American Diabetes Association® Standards of Medical Care in Diabetes 2017. Diabetes Care Jan 2017, 40 (Supplement 1). Disponible online aquí: http://care.diabetesjournals.org/content/40/Supplement_1
  2. American Diabetes Association® 2017 Standards of Medical Care in Diabetes: 4. Lifestyle management. Diabetes Care 2017 Jan; 40(Supplement 1): S33-S43
  3. Evert AB, Boucher JL, Cypress M, et al. Nutrition therapy recommendations for the management of adults with diabetes. Diabetes Care. 2014; 37(Suppl.1): S120-S143
  4. Gardner C, Wylie-Rosett J, Gidding SS, et al. Nonnutritive sweeteners: current use and health perspectives: a scientific statement from the American Heart Association and the American Diabetes Association. Diabetes Care 2012; 35: 1798-1808