Seguridad de los edulcorantes bajos en calorías confirmada por autoridades científicas y reguladoras de todo el mundo

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Declaración de ISA en respuesta al nuevo estudio de Mullee et al.

Bruselas, 4 de septiembre de 2019: En respuesta al nuevo estudio de Mullee et al. relativo al consumo de refrescos endulzados con azúcar y con edulcorantes bajos en calorías y sin calorías,1 la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) señala la naturaleza observacional de este estudio, lo que, como también reconocen los autores, no puede demostrar ninguna relación de causa y efecto. Es más, conforme a la enorme cantidad de evidencias científicas disponibles, la seguridad de todos los edulcorantes bajos en calorías aprobados ha sido confirmada repetida y consistentemente por parte de autoridades reguladoras de todo el mundo.2,3,4

En un momento en que la obesidad y las enfermedades no transmisibles, incluida la diabetes, siguen siendo importantes retos para la salud en todo el mundo, y que las autoridades de salud pública animan a los fabricantes de alimentos a sustituir el azúcar y reducir calorías como parte de sus objetivos de reformulación, es fundamental ofrecer al público información fiable y con base científica relativa a la seguridad y la utilidad de los edulcorantes bajos en calorías, que es lo que respaldan las autoridades de seguridad alimentaria y organizaciones sanitarias de todo el mundo.

Respecto a este nuevo estudio de Mullee et al., es muy importante destacar que los estudios observacionales, por su naturaleza, no demuestran, ni pueden demostrar, causa y efecto. Por tanto, debe extremarse la precaución a la hora de tener en cuenta los resultados de este tipo de estudios, porque sesgos en la selección, factores de confusión residuales y causalidad inversa pueden alterar las asociaciones afectadas.5,6 Es más, los propios autores de este estudio reconocen que: “Dado el diseño observacional del estudio, no es posible establecer causalidad entre el consumo de refrescos y mortalidad, y admitimos que las asociaciones observadas pueden estar sesgadas debido a factores de confusión residuales”. Además, no existen pruebas de que el consumo de edulcorantes bajos en calorías aumente el riesgo de enfermedades del sistema circulatorio en humanos. Por el contrario, datos procedentes de estudios clínicos demuestran que los edulcorantes bajos en calorías no afectan negativamente a factores de riesgo conocidos como la presión arterial, niveles de lípidos en sangre, glucemia, o peso corporal.7,8

Desde el punto de vista del análisis estadístico, también es interesante observar que los datos de las características iniciales procedentes de este estudio muestran que los sujetos que bebían 2 o más bebidas sin azúcar al día presentaban un IMC más alto, tenían menos formación y eran, con mayor frecuencia, fumadores. Aunque esas variables se ajustaron en el análisis, es muy posible y probable que existan factores de confusión, lo que muy bien puede tener implicaciones, en particular en la asociación encontrada con enfermedad vascular. Con frecuencia, los consumidores de 2 o más refrescos al día presentaban indicadores socioeconómicos y hábitos de estilo de vida de peor calidad y, esto puede, en mayor o menor medida, justificar las asociaciones aparentes.

También merece la pena destacar una serie de limitaciones adicionales de este estudio, lo que incluye el uso de los datos iniciales: los datos para evaluar la exposición (medición de la ingesta) se tomaron una sola vez (entre 1992 y 2000), y se han asociado a eventos producidos hasta 20 años más tarde; y el hecho de que el uso de datos de ingesta variaba por país. De hecho, estas limitaciones pueden producir asociaciones incoherentes y sesgadas entre las bebidas sin azúcar y resultados cardiometabólicos o de mortalidad.9 En realidad, estudios que han utilizado mediciones repetidas para evaluar cambios en las ingestas de bebidas con edulcorantes bajos en calorías no han encontrado (o lo han encontrado atenuado) un vínculo entre su consumo y el riesgo de enfermedades, tras el ajuste por adiposidad.10,11,12

Además, estudios que han utilizado análisis de sustitución, que modelan la sustitución prevista de bebidas edulcoradas con azúcar (SSB) por bebidas con edulcorantes bajos en calorías (LCSB), han demostrado que, por ejemplo, sustituir 1 consumición/día de SSB por 1 consumición/día de LCSB estaba asociado a un 4% menos de riesgo de mortalidad en total, un 5% menos de riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular, y un 4% menos de riesgo de mortalidad por cáncer.11Este tipo específico de análisis puede superar en cierto modo las limitaciones metodológicas y ofrecer asociaciones más coherentes, sólidas y biológicamente plausibles.9 También es importante destacar que, además, las conclusiones de Malik et al. sugieren que sustituir SSB por bebidas con edulcorantes bajos en calorías puede aportar ventajas para la salud.

Los edulcorantes bajos en calorías, utilizados en alimentos, bebidas y edulcorantes de mesa, permiten ofrecer a las personas una amplia selección de opciones de sabor dulce bajas en calorías y sin calorías, y ser, por tanto, una herramienta útil, si se utilizan en vez de azúcar y como parte de una dieta equilibrada, para ayudar a reducir la ingesta total de azúcar y calorías, así como para controlar los niveles de glucosa en sangre. Los edulcorantes bajos en calorías, además, no son cariogénicos, lo que significa que no contribuyen a la caries dental.

  1. Mullee et al. Association Between Soft Drink Consumption and Mortality in 10 European Countries. JAMA Intern Med. 2019 Sep 3; doi:10.1001/jamainternmed.2019.2478
  2. http://www.fao.org/food/food-safety-quality/scientific-advice/jecfa/en/
  3. http://www.fda.gov
  4. http://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/sweeteners
  5. Sievenpiper JL, Khan TA, Ha V, Viguiliouk E, Auyeung R. The importance of study design in the assessment of non-nutritive sweeteners and cardiometabolic health. A letter in response to Azad et al study in CMAJ. CMAJ?November 20, 2017?189?(46)?E1424-E1425
  6. Pyrogianni V and La Vecchia C. Letter by Pyrogianni and La Vecchia Regarding Article, “Artificially Sweetened Beverages and Stroke, Coronary Heart Disease, and All-Cause Mortality in the Women’s Health Initiative”. Stroke 2019; 50(6): e169
  7. Johnson RK, Lichtenstein AH, Anderson CAM, et al. Low-Calorie Sweetened Beverages and Cardiometabolic Health: A Science Advisory From the American Heart Association. Circulation 2018; 138:e126–e140. DOI: 10.1161/CIR.0000000000000569
  8. Toews I, Lohner S, de Gaudry DK, Sommer J, Meerpohl JJ. Association between intake of non-sugar sweeteners and health outcomes: systematic review and meta-analyses of randomised and non-randomised controlled trials and observational studies. BMJ 2019;?363:?k4718
  9. Khan TS, Malik V, Sievenpiper J. Letter by Khan et al Regarding Article, “Artificially Sweetened Beverages and Stroke, Coronary Heart Disease, and All-Cause Mortality in the Women’s Health Initiative”. Stroke 2019; 50(6): e167-e168
  10. Pan A, Malik VS, Schulze MB, Manson JE, Willett WC, Hu FB. Plain water intake and risk of type 2 diabetes in young and middle-aged women. Am J Clin Nutr. 2012;95:1454–1460. doi: 10.3945/ajcn.111.032698
  11. Malik et al. Long-Term Consumption of Sugar-Sweetened and Artificially Sweetened Beverages and Risk of Mortality in US Adults. Circulation. 2019 April 30;139(18):2113–2123. DOI: 10.1161/CIRCULATIONAHA.118.037401
  12. Hinkle SN, Rawal S, Bjerregaard AA, Halldorsson TI, Li M, Hey SH, et al. A prospective study of artificially sweetened beverage intake and cardiometabolic health among women at high risk. AJCN 2019 Jun 7. pii: nqz094. doi: 10.1093/ajcn/nqz094. [Epub ahead of print]