Las bebidas edulcoradas bajas en calorías/sin calorías no aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular

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Declaración de la ISA en respuesta a la carta publicada por Chazelas et al.

Bruselas, 27 de octubre de 2020: La Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) responde a una carta publicada esta semana por Chazelas et al. sobre las bebidas edulcoradas bajas en calorías/sin calorías. Contrariamente a las afirmaciones efectuadas en esta publicación, actualmente no existe evidencia alguna de que los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías aumenten el riesgo de enfermedad cardiovascular, ni de un mecanismo plausible por el que pudieran provocar cardiopatías en seres humanos.1

En primer lugar, y lo más importante, la seguridad de todos los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías aprobados ha venido confirmándose repetida y constantemente por parte de autoridades reguladoras de todo el mundo, como el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)2,3,4. Los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías se encuentran entre los ingredientes más exhaustivamente estudiados en todo el mundo. Huelga decir que, con el fin de que se aprueben para su uso, las autoridades reguladoras evalúan meticulosamente todo tipo de estudios que examinan sus potenciales efectos secundarios.

Esta carta de Chazelas et al.5 describe brevemente los resultados de un análisis de datos del NutriNet-Santé Cohort, un estudio observacional que tiene las conocidas limitaciones de este tipo de diseño de estudio: la asociación observada no supone una relación de causa y efecto6. De hecho, la asociación reportada en este estudio entre el consumo de bebidas dietéticas y el riesgo de enfermedad cardiovascular podría deberse a causalidad inversa: en otras palabras, las personas con riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular podrían haberse pasado a alternativas al azúcar en su esfuerzo por reducir su ingesta de calorías y azúcares, y no al contrario. Es más, y como también reconocen los autores, los factores de confusión que pueden afectar a los resultados del estudio nunca pueden eliminarse de los estudios observacionales.

Además, aunque la publicación solo incluye información limitada sobre el análisis real de los datos, los resultados presentados plantean interrogantes sobre las conclusiones de los autores: el efecto alegado del consumo de bebidas bajas en calorías/sin calorías solo se basa prácticamente en menos de 155 casos de cardiopatías de entre 14.875 consumidores, de una cohorte total de 104.760 participantes en este estudio.

En un momento en que la obesidad y las enfermedades no transmisibles, incluidas la diabetes y las enfermedades bucodentales, siguen siendo importantes problemas de salud mundial, y ante las recomendaciones actuales de salud pública de reducir la ingesta total de azúcares, los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías pueden suponer una ayuda para crear entornos alimentarios más sanos. Ofrecen una amplia variedad de opciones de sabor dulce con pocas o ninguna caloría, y por ello pueden ser herramientas útiles, si se utilizan en vez de azúcar y como parte de una dieta equilibrada, para ayudar a reducir la ingesta total de azúcares y calorías, así como para controlar los niveles de glucosa en sangre7. Además, los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías no fermentan por acción de las bacterias orales, lo que significa que no contribuyen a la desmineralización dental, que es uno de los motivos de la caries dental7. Pueden, por tanto, contribuir a una buena salud bucodental, si se utilizan en vez de azúcar8 y como parte de una dieta inocua para la dentadura.

  1. Pyrogianni V, La Vecchia C. Letter by Pyrogianni and La Vecchia Regarding Article, “Artificially Sweetened Beverages and Stroke, Coronary Heart Disease, and All-Cause Mortality in the Women’s Health Initiative”. Stroke; 2019 Jun;50(6):e169. doi: 10.1161/STROKEAHA.119.025555
  2. http://www.fao.org/food/food-safety-quality/scientific-advice/jecfa/en/
  3. https://www.fda.gov/food/food-additives-petitions/high-intensity-sweeteners
  4. http://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/sweeteners
  5. Chazelas et al. Sugary Drinks, Artificially-Sweetened Beverages, and Cardiovascular Disease in the NutriNet-Santé Cohort. J Am Coll Cardiol 2020; 76(18):2175-6.
  6. Sievenpiper JL, Khan TA, Ha V, Viguiliouk E, Auyeung R. The importance of study design in the assessment of non-nutritive sweeteners and cardiometabolic health. A letter in response to Azad et al study in CMAJ. CMAJ November 20, 2017 189 (46) E1424-E1425
  7. EFSA Scientific opinion on the substantiation of health claims related to intense sweeteners. EFSA 2011 Journal 9(6): 2229, and 9(4): 2076. http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2012:136:0001:0040:en:PDF
  8. Sugar substitutes and their role in caries prevention, FDI World Dental Federation, September 2008