Edulcorantes bajos en calorías y bacterias intestinales: Sin efectos negativos a las dosis correspondientes al consumo por seres humanos


Publicado: 08 febrero 2019

Principales observaciones de dos nuevas revisiones sobre edulcorantes bajos en calorías y microbiota intestinal

Aspectos destacados:

  • Los estudios actuales establecen que no existe evidencia de efectos negativos de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal en las dosis correspondientes al consumo humano normal
  • Los cambios dietéticos no relacionados con el consumo de edulcorantes bajos en calorías son, probablemente, los principales determinantes del cambio en la composición de la microbiota intestinal, lo que confirma el punto de vista que respaldan todas las autoridades reguladoras internacionales más importantes de salud y seguridad alimentaria, respecto a que los edulcorantes bajos en calorías son seguros a los niveles aprobados actualmente
  • En el futuro, deberían diseñarse cuidadosamente investigaciones sobre seres humanos para estudiar los efectos dietéticos de los edulcorantes bajos en calorías, a niveles realistas de consumo y teniendo en cuenta factores que se sabe que afectan al microbioma, como los cambios en la composición de la alimentación o en el peso corporal, para evitar efectos de confusión

El papel que pueden tener los miles de millones de microorganismos que viven en nuestro tracto gastrointestinal, a los que nos referimos colectivamente como microbiota intestinal o microbioma, para afectar a la salud humana, es un área objeto de amplia investigación, en especial desde que la evidencia acumulada ha vinculado la microbiota a la obesidad y a enfermedades crónicas como la diabetes. Al mismo tiempo, ha aumentado el interés científico en torno al papel de la alimentación, que se sabe es un factor importante en la conformación del microbioma. Así, en 2014, el estudio publicado por Suez y su equipo, que respaldaba que algunos edulcorantes bajos en calorías podrían afectar a la microbiota intestinal, despertó un alto interés científico y copó titulares en los grandes medios pese a la evidencia existente procedente de estudios sobre metabolismo y seguridad que no demostraban ningún efecto clínicamente relevante de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal.

A medida que continúa el debate en torno al tema del impacto de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal, dos revisiones de la literatura científica, publicadas recientemente, examinan la evidencia disponible de estudios sobre animales y seres humanos, con el objetivo de proporcionar una respuesta clara en base a la totalidad de los datos actuales (Lobach et al, 2019; Ruiz-Ojeda et al, 2019). Los puntos y conclusiones principales, que respaldan que los estudios actuales establecen que no existe evidencia de efectos sobre la salud de los edulcorantes bajos en calorías mediante impacto sobre la microbiota intestinal a las dosis correspondientes al consumo humano, se debaten en el artículo actual de la ISA.

Antecedentes: ¿Qué es la microbiota intestinal y cómo afecta la alimentación a su perfil?

Los miles de millones de microorganismos simbióticos presentes en el organismo humano, la mayoría de ellos en el tracto gastrointestinal, se denominan, colectivamente, microbiota o microbioma. En total se han identificado más de 1000 especies de bacterias, siendo las más predominantes Firmicutes y Bacteroidetes. No obstante, las proporciones relativas de estas especies pueden variar enormemente entre individuos (Rowland et al, 2018).

El tipo y la cantidad de alimentos que consumimos cada día puede afectar en gran medida a la microbiota intestinal. Se ha descubierto que nuestra alimentación habitual, así como los cambios dietéticos a corto y largo plazo, influyen en la composición, diversidad y funcionalidad de la microbiota intestinal (Lobach et al, 2019). De hecho, pueden producirse variaciones microbianas temporales debido a cambios dietéticos en un periodo de 24 horas (David et al, 2014). Existen hipótesis respecto a qué nutrientes e ingredientes alimentarios concretos pueden afectar al perfil y/o la función del microbioma, y qué ciertos tipos de cambios en la alimentación podrían traducirse en determinados riesgos para la salud; sin embargo, en general, la importancia de la mayoría de los cambios aún no está clara.

No existe efecto clínicamente relevante de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal, según nuevos estudios de revisión

El estudio de Lobach et al., que identifica un total de 17 publicaciones que investigaban la administración de edulcorantes bajos en calorías a animales (14 estudios) o a personas (3 estudios) y sus efectos sobre la microbiota intestinal, representa una profunda revisión de la literatura de estudios in vivo sobre animales y seres humanos publicados. Los autores concluyen que “el conjunto de los datos aporta una clara evidencia de que probablemente son cambios en la alimentación, no relacionados con el consumo de edulcorantes bajos en calorías, los principales determinantes de la variación en el número y phyla [especies] en la microbiota intestinal, lo que confirma el punto de vista respaldado por todas las principales autoridades reguladoras internacionales de salud y seguridad alimentaria respecto a que los edulcorantes bajos en calorías son seguros a los niveles actualmente aprobados.” (Lobach et al., 2019).

Una segunda revisión por parte de Ruiz-Odeja et al. (2019) debate la evidencia procedente de 18 estudios sobre animales y personas que examinaban los efectos de edulcorantes bajos en calorías y polioles sobre la composición de la microbiota intestinal. Los autores observan que los estudios actuales, principalmente experimentos con animales, han mostrado algún efecto de altas dosis de sacarina y sucralosa sobre la composición de la microbiota intestinal, pero que la importancia clínica de estos hallazgos en seres humanos no está clara. Los autores indican que son necesarios más estudios sobre personas para aclarar estas observaciones preliminares. Los autores también afirman que la investigación hasta la fecha demuestra que la sucralosa es segura y, en general, indican que todos los edulcorantes aprobados, evaluados críticamente por la FDA, la EFSA, y el Codex Alimentarius se consideran seguros. Como se indicaba en la revisión de Lobach et al. de 2019, los problemas críticos de diseño de la mayoría de los estudios con animales referenciados como prueba aparente de los efectos, hacen imposible traducir con fiabilidad los hallazgos de estos estudios a los humanos. Es más, la investigación disponible no respalda un mecanismo razonable por el cual los edulcorantes bajos en calorías aprobados pudieran ejercer un efecto clínicamente significativo sobre la salud mediante la interacción con la microbiota intestinal. Por ejemplo, estudios de larga duración sobre animales, con dosis muy superiores a las que consumirían las personas, demuestran que la sucralosa es segura, indicando que no produce efecto negativo sobre la salud o la función de la microbiota intestinal, y la investigación demuestra que la sucralosa no supone una fuente de energía para, ni tampoco es metabolizada por, la microflora.

Las principales observaciones y conclusiones de los informes de revisión recientemente publicados incluyen:

  • Los estudios actuales establecen que no existe una evidencia clara de efecto negativo alguno de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal en las dosis correspondientes al consumo humano.
  • Cambios dietéticos normales, que no tienen relación con los edulcorantes bajos en calorías son, probablemente, el principal motivo de los cambios en el perfil de la microbiota intestinal, y dichos cambios se producen, probablemente, cada día.
    • Los estudios sobre los posibles efectos de los edulcorantes bajos en calorías deben tener esto en cuenta al interpretar los cambios encontrados.
  • Los informes de efectos correlacionados proceden principalmente de estudios con animales, en los que las dosis probadas van mucho más allá de las ingestas previstas para las personas, y en los que existían importantes problemas de diseño de estudio que hacen que las conclusiones de efectos sean cuestionables.
    • La extrapolación del efecto de un edulcorante sobre la microflora intestinal a todos los edulcorantes bajos en calorías tampoco es apropiada, en base a las diferencias bien documentadas en química, metabolismo en el organismo, y la cantidad de edulcorantes bajos en calorías o de sus metabolitos que llegan a la microflora intestinal.
  • Existen amplias diferencias entre el perfil de microbioma intestinal de los animales de ensayo y el de las personas, de modo que es muy dudoso trasladar los datos procedentes de estudios con animales que prueban los efectos de dosis extremadamente elevadas de edulcorantes bajos en calorías.
  • Los resultados de estudios de metabolismo y seguridad no demuestran evidencia alguna de un mecanismo de efecto clínicamente relevante sobre la microbiota intestinal.
  • Autoridades internacionales de salud y seguridad alimentaria confirman constantemente que los edulcorantes bajos en calorías son seguros a los niveles aprobados actualmente. Esto incluye evaluación de la función intestinal y de la salud en general.
  • La investigación futura debería incluir ensayos bien diseñados y controlados con dosis apropiadas en el contexto de niveles realistas de consumo por seres humanos, y muestras de sujetos adecuadas, para evaluar el potencial impacto de los edulcorantes bajos en calorías sobre la microbiota intestinal (Ruiz-Ojeda et al., 2019). También es necesario un cuidadoso control de otros factores que se sabe afectan a la microflora intestinal, como cambios en el consumo de alimentos y composición de la alimentación, para evitar efectos de confusión.

Referencias

  1. David LA, Maurice CF, Carmody RN, et al. Diet rapidly and reproducibly alters the human gut microbiome. Nature. 2014; 505(7484): 559–563
  2. Lobach A, Roberts A, Rowland I. Assessing the in vivo data on low/no-calorie sweeteners and the gut microbiota. Food and Chemical Toxicology 2019; 124: 385-399
  3. Rowland I, Gibson G, Heinken A, et al. Gut microbiota functions: metabolism of nutrients and other food components. Eur J Nutr 2018 Feb; 57(1): 1-24
  1. Ruiz-Ojeda FJ, Plaza- Díaz J, Sáez-Lara MJ, and Gil A. Effects of Sweeteners on the Gut Microbiota: A Review of Experimental Studies and Clinical Trials. Adv Nutr 2019; 10: S31–S48
  2. Suez J, Korem T, Zeevi D, et al. Artificial sweeteners induce glucose intolerance by altering the gut microbiota. Nature 2014; 514(7521): 181-6