No existe evidencia de que los edulcorantes bajos en calorías puedan provocar o aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular


Publicado: 14 febrero 2019

Declaración de la ISA en respuesta al estudio de Mossavar-Rahmani et al.

La evidencia actual, que incluye revisiones recientes encargadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que no existe evidencia de que los edulcorantes bajos en calorías puedan provocar o aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular1,2, contrariamente a lo que sugiere el estudio publicado en Stroke3.

Es más, el documento de Mossavar-Rahmani y su equipo, basado en el análisis de datos procedentes de la Iniciativa para la Salud de la Mujer (Women’s Health Initiative- WHI), que se trata de un estudio observacional, y no un ensayo clínico, no examina ningún mecanismo plausible que explique un vínculo entre el consumo de bebidas con edulcorantes bajos en calorías y la cardiopatía o el accidente coronario. Es bien sabido que los estudios observacionales presentan ciertas limitaciones, incluida la posibilidad de causalidad inversa y de factores de confusión residuales, que podrían afectar a las asociaciones indicadas, así como las derivadas de autoinformes sobre datos de ingesta que pueden ser inexactos. En este documento, se estimó el consumo de bebidas bajas en calorías en base a un único método de evaluación de ingesta dietética, de auto-reporte y no validado, medido en un único momento. Por tanto, como reconocen los autores, podría ser que los patrones de consumo se hubieran modificado antes de que se produjeran los incidentes de salud.

Además, las mujeres que informaron sobre un mayor consumo de bebidas bajas en calorías eran, con mayor probabilidad, obesas, exfumadoras, hipertensas, y/o seguían una alimentación de peor calidad y presentaban, en general, una ingesta de energía superior, por lo que tenían mayor probabilidad de padecer diabetes (no diagnosticada), lo que demuestra que podrían existir otros factores no tenidos en cuenta que generasen confusión sobre la relación entre bebidas bajas en calorías y cardiopatía. “Es más, existe una disminución drástica en las ratios de peligrosidad después de estimar las covariables. Esto indica que un ajuste más preciso y válido de los factores de confusión probablemente implicaría una disminución aún más acusada de esta asociación. Además, no había tendencia de aumento de riesgo con la dosis”, añadía el doctor Carlo La Vecchia, Profesor de Epidemiología de la Universidad de Milán, Italia.

Finalmente, es importante destacar que, antes de que se apruebe su uso en el mercado, los edulcorantes bajos en calorías son meticulosamente analizados, y los organismos reguladores de todo el mundo han confirmado sistemáticamente su seguridad y la ausencia de efectos negativos para la salud.

Referencias

  1. Lohner, S., Toews, I., & Meerpohl, J. J. (2017). Health outcomes of non-nutritive sweeteners: analysis of the research landscape. Nutr J 2017; 16(1): 55
  2. Toews I, Lohner S, Ku?llenberg de Gaudry D, Sommer H, Meerpohl JJ. Association between intake of non-sugar sweeteners and health outcomes: systematic review and meta-analyses of randomised and non-randomised controlled trials and observational studies. BMJ 2019;364:k4718
  3. Mossavar-Rahmani Y, Kamensky V, Manson JE, et al. Artificially Sweetened Beverages and Stroke, Coronary Heart Disease, and All-Cause Mortality in the Women’s Health Initiative. Stroke 2019;50:00-00. DOI:10.1161/STROKEAHA.118.023100