¿Qué sabemos sobre los edulcorantes bajos en calorías? Una revisión de la conferencia (parte 1)


Autor(es): Vicky Pyrogianni, MSc, Dietitian – Nutritionist, Scientific Director, ISA | Publicado: 08 noviembre 2018

Resultados científicos clave de la Conferencia de la ISA 2018 para profesionales de la atención sanitaria


Mensajes clave de los ponentes:

  • Los edulcorantes bajos en calorías pueden, junto con otras estrategias, formar parte de las herramientas para el tratamiento de la obesidad y la diabetes.
  • La calidad general de la dieta es fundamental para la salud y el bienestar de las personas. Los edulcorantes bajos en calorías forman parte de los patrones dietéticos de mayor calidad según estudios poblacionales.
  • Tendemos a olvidar la importancia del placer que aporta la alimentación, y reducir el azúcar puede jugar en contra de este aspecto. Los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a las personas a cumplir las recomendaciones nutricionales de limitar la ingesta excesiva azúcares .
  • Contrariamente al modo en que los azúcares afectan al control de la glucosa, los niveles de glucosa en sangre e insulina no se ven afectados por los edulcorantes bajos en calorías en personas con ni sin diabetes.

La importancia que le dan las personas a lo que comemos es cada vez mayor. Queremos saber si lo que comemos es bueno para nosotros y qué opciones de alimentos pueden ayudarnos a mejorar nuestra alimentación y, en definitiva, la salud. Pero a menudo encontramos, ahí fuera, hay mucha información sesgada sobre nuestra alimentación y la nutrición en general. De ahí la utilidad de pedir a los científicos que ofrezcan respuestas a preguntas comunes sobre alimentos o ingredientes, y ese fue el objetivo principal de la Conferencia de la ISA en Londres sobre edulcorantes bajos en calorías que organizó la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) el 6 de noviembre de 2018, a la que fueron invitados expertos de todo el mundo, con numerosos años de investigación en los campos de la ciencia de los alimentos y la nutrición, obesidad y diabetes, sabor dulce y edulcorantes bajos en calorías, para que aportaran la evidencia más reciente sobre diversos temas relacionados con la ciencia de los edulcorantes bajos en calorías, desde su seguridad hasta su papel en la dieta.

Seguridad ante todo

A menudo es difícil para los expertos, como los toxicólogos, explicar de manera sencilla por qué confían tanto en la seguridad de los edulcorantes bajos en calorías. En una presentación muy amena, la Dra. Rebeca López-García, una experimentada toxicóloga de México, nos habló sobre el largo, estricto y conservador proceso de evaluación de seguridad que se sigue para los aditivos alimentarios, incluidos los edulcorantes bajos en calorías. Explicó que, para los edulcorantes bajos en calorías, existe una amplísima base de datos de estudios, puede que mayor que para cualquier otro aditivo alimentario, que han examinado la seguridad de los edulcorantes bajos en calorías y el modo en que se metabolizan estos ingredientes en el organismo humano. Las autoridades reguladoras tienen estándares de calidad muy altos sobre cómo deben llevarse a cabo estos estudios, y solo cuando se dispone de estudios bien diseñados que confirman que no hay preocupación por la seguridad, las autoridades aprueban el ingrediente para su utilización en productos alimenticio. Este proceso puede, a veces, llevar años. Las autoridades responsables de la aprobación de aditivos alimentarios son, por ejemplo, el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Autoridades de todo el mundo han confirmado la seguridad de los edulcorantes bajos en calorías para su utilización en alimentos y bebidas.

Lo que también han destacado toxicólogos y especialistas en ciencia de los alimentos en la Conferencia es que, en el proceso de aprobación, las autoridades establecen una Ingesta Diaria Admisible (IDA) para cada aditivo alimentario aprobado. Esto mismo aplica a los edulcorantes bajos en calorías. Cada edulcorante tiene una IDA concreta, que es la cantidad de un aditivo alimentario aprobado que puede consumirse diariamente en la dieta, a lo largo de toda la vida, sin riesgo para la salud. Como la IDA se refiere a su uso a lo largo de toda la vida, ofrece un margen de seguridad lo suficientemente amplio como para que a los científicos no les preocupe que la ingesta durante un corto periodo de tiempo por parte de una persona supere la IDA, siempre que el promedio de su ingesta no se supere a lo largo de periodos más largos. Las autoridades monitorizan las ingestas medias de la población de modo que el consumo no llegue a los niveles de IDA. La Dra. Séverine Goscinny, química alimentaria e investigadora en Sciensano (anteriormente, Instituto Científico de Salud Pública) en Bélgica, presentó datos sobre la ingesta de edulcorantes bajos en calorías que confirman que las ingestas de edulcorantes bajos en calorías están muy por debajo de las IDA de cada edulcorante en particular y que el reciente aumento de datos de exposición en todo el mundo no plantea ningún problema en relación con el uso actual de edulcorantes.

Por qué la evidencia actual y los expertos respaldan que los edulcorantes bajos en calorías pueden ser de ayuda para el control del peso corporal y la glucosa

Aunque, simplemente, sería razonable esperar que, si se sustituye en la alimentación el azúcar o alimentos azucarados, que aportan calorías, por un sustituto del azúcar como los edulcorantes bajos en calorías que no aportan, o prácticamente no aportan, calorías, puede facilitarse la pérdida de peso, se han producido declaraciones que indican lo contrario. En su presentación de los resultados de estudios clínicos sobre seres humanos publicados y de próximos meta-análisis en red y por pares de ensayos controlados aleatorizados, que presentan una mejor protección contra sesgos, el Dr. John Sievenpiper, Profesor Adjunto de la Universidad de Toronto, Canadá, llegó a la conclusión de que los edulcorantes bajos en calorías tienen el beneficio que se espera de ellos si se utilizan para sustituir azúcares; es decir, pueden ayudar en la reducción de la ingesta energética y, por tanto, en la pérdida de peso corporal en comparación con los edulcorantes calóricos . En concreto, en comparación con el agua, las bebidas edulcoradas bajas en calorías tienen los mismos efectos en relación con su impacto sobre el peso corporal, el control de la glucosa, y otros factores de riesgo cardiometabólico. El Dr. Sievenpiper así como la presidenta de la sesión, la Dra. France Bellisle, una investigadora y psicóloga francesa con una larga trayectoria de investigación en esta área, aclaró que no debe esperarse que los edulcorantes bajos en calorías provoquen pérdida de peso por sí mismos, pero que son útiles si se utilizan para reemplazar azúcares, dando lugar a una reducción de la ingesta energética a lo largo de un periodo de tiempo suficiente.

De modo, que ¿qué hay de las declaraciones que apoyan que los edulcorantes bajos en calorías puedan tener realmente un efecto opuesto sobre el peso corporal o la diabetes? Esto a menudo procede de las conclusiones de determinados estudios observacionales, que muestran que las personas con mayor peso corporal o con diabetes consumen más a menudo edulcorantes bajos en calorías. Sin embargo, esto no significa que los edulcorantes bajos en calorías provocaran el aumento de peso corporal o la diabetes, sino más bien que las personas con problemas de control de peso corporal o diabetes recurren a los edulcorantes bajos en calorías para que les ayuden a reducir su ingesta de azúcares y calorías, como demuestran otros estudios. El Prof. Adam Drewnowski, de la Universidad de Washington en Seattle, EEUU, Dr John Sievenpiper, de la Universidad de Toronto, Canadá, y el Dr. Hugo Laviada-Molina, de la Universidad Marista de Mérida en México, explicaron que esta asociación puede verse afectada por numerosos factores de confusión, y que estos resultados pueden deberse simplemente a causalidad inversa. De hecho, durante su ponencia principal, el Prof. Adam Drewnowski proporcionó datos procedentes de estudios poblacionales que demuestran que los edulcorantes bajos en calorías son utilizados por los consumidores como parte de un patrón dietético generalmente más saludable, que incluye, por ejemplo, más frutas y verduras, así como por personas que se esfuerzan por perder peso.

En relación con la utilización de edulcorantes bajos en calorías para el control de la glucosa, en especial por parte de personas con diabetes, el Dr. Hugo Laviada-Molina, de la Universidad Marista de Mérida, México, y el Dr. Duane Mellor, Dietista Registrado y profesor titular de la Universidad de Coventry en Reino Unido concluyeron que sustituir el azúcar por edulcorantes bajos en calorías puede ser una estrategia útil para ayudar a controlar la glucosa en personas con diabetes. La evidencia procedente de más de 30 ensayos clínicos sobre seres humanos confirma que los edulcorantes bajos en calorías no afectan a los niveles de glucosa en sangre ni otros índices de glucemia , y que, en comparación con el azúcar, tienen la ventaja de no provocar un pico en los niveles de glucosa en sangre tras su consumo. Al abordar el papel que pueden desempeñar los edulcorantes bajos en calorías en la alimentación de personas con diabetes, el Dr. Mellor destacó que es importante disfrutar de la comida, pero reducir la ingesta de azúcares puede ir contra este concepto. De modo que los edulcorantes bajos en calorías pueden ser una manera útil de reducir el azúcar de la alimentación y a la vez, mantener el sabor dulce con menos calorías o sin calorías.

“Debemos hacer llegar la evidencia al público”

En un panel final del debate, presidido por el Prof. Peter Rogers de la Universidad de Bristol, Reino Unido, el panel de ponentes destacó que “tenemos que hacer llegar la evidencia al público y ayudar a que la gente tome decisiones informadas ”. En Internet y en las redes sociales circula muchísima información contradictoria, pero al mismo tiempo, la reducción de la ingesta excesiva de azúcares es una prioridad de salud pública, y toda herramienta útil, como los edulcorantes bajos en calorías, puede desempeñar un papel importante en este objetivo. De modo que es fundamental ofrecer información precisa sobre los edulcorantes bajos en calorías, basada en evidencia y no en teorías sin probar, si no queremos poner en riesgo el esfuerzo de la gente por controlar la ingesta de energía y la ingesta excesiva de azúcares.

Referencias científicas que respaldan las conclusiones de los ponentes:

  1. Magnuson BA, Carakostas MC, Moore NH, Poulos SP, Renwick AG. Biological fate of low-calorie sweeteners. Nutr Rev 2016; 74(11): 670-689
  2. Martyn D, Darch M, Roberts A, et al. Low-/No-Calorie Sweeteners: A Review of Global Intakes. Nutrients 2018; 10(3): 357
  3. Rogers PJ, Hogenkamp PS, de Graaf C, et al. Does low-energy sweetener consumption affect energy intake and body weight? A systematic review, including meta-analyses, of the evidence from human and animal studies. Int J Obes (Lond) 2016; 40: 381-94
  1. Drewnowski A, Rehm CD. The use of low-calorie sweeteners is associated with self-reported prior intent to lose weight in a representative sample of US adults. Nutrition & Diabetes 2016; 6: e202
  2. Dyson PA, Twenefour D, Breen C, et al. Diabetes UK Position Statements. Diabetes UK evidence-based nutrition guidelines for the prevention and management of diabetes. Diabet Med. 2018; 35: 541-547
  3. Nichol AD, Holle MJ, An R. Glycemic impact of non-nutritive sweeteners: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Eur J Clin Nutr 2018; 72: 796-804