Expertos internacionales elaboran un consenso sobre edulcorantes como sustituto al azúcar
Publicado: 04 julio 2017Expertos internacionales en alimentación, nutrición, dietética, endocrinología, actividad física, pediatría, enfermería y salud pública se han reunido en Lisboa para elaborar un consenso sobre los edulcorantes bajos en o sin calorías utilizados como sustitutos del azúcar y otros edulcorantes calóricos
Durante ayer y hoy, un total de 67 expertos han analizado el papel de
estos edulcorantes en la alimentación, su seguridad, las medidas regulatorias y
los aspectos nutricionales y dietéticos de su uso en alimentos y bebidas.
Este encuentro, organizado por la Fundación para la Investigación
Nutricional (FIN) con la colaboración de la Universidad Lusófona de Lisboa, ha
contado con el apoyo de 42 sociedades y fundaciones de nutrición y dietética,
sociedades médicas, universidades y centros de investigación europeos e
iberoamericanos.
Responde, informan los organizadores en una nota, al interés de la FIN
por revisar y diseminar los aspectos relativos a la seguridad y beneficios de
los edulcorantes bajos en o sin calorías como sustitutos del azúcar.
La FIN pretende contribuir con este consenso a la reducción del consumo
de azúcares añadidos a partir de alimentos y bebidas, en el contexto de la
prevención y el tratamiento de la obesidad y enfermedades relacionadas con
ella.
Los edulcorantes bajos o sin calorías se usan en multitud de productos
del sector de la alimentación y las bebidas, como los postres helados, batidos,
bebidas vegetales, néctares y bebidas a base de zumo, yogures, refrescos,
galletas, chicles, golosinas, e incluso en productos farmacéuticos.
El presidente de la FIN, el profesor Lluís Serra-Majem, catedrático de
Medicina Preventiva y Salud Pública, director del Instituto de Investigaciones
Biomédicas y Sanitarias de la Universidad de Las Palmas, es uno de los
directores de la reunión e impulsor del consenso.
“Los edulcorantes son utilizados de forma segura por los consumidores de
todo el mundo desde hace más de un siglo; constituyen un elemento de indudable
interés y actualidad no exento, sin embargo, de cierto desconocimiento por
algunos sectores de la población y del ámbito académico”, ha manifestado.
El codirector del encuentro, el nutricionista del hospital Pediátrico de
Coimbra, Sérgio Cunha Velho de Sousa, ha subrayado: “Los edulcorantes bajos o
sin calorías ofrecen a las personas con diabetes alternativas para disfrutar
del sabor dulce sin aumentar la glucosa en sangre”.
La mayoría de los estudios que investigan la función de estos
edulcorantes -ha añadido este nutricionista- “han demostrado que sustituir
alimentos y bebidas por versiones con menor aporte, e incluso sin aporte de
calorías, puede llevar a reducir la ingesta global de energía y jugar un papel
significativo en el control del peso”.
France Bellisle, investigadora senior de la Unidad de Epidemiología
Nutricional de la Universidad de París 13, ha recordado que estos edulcorantes
“se utilizan para mantener el sabor dulce de los alimentos y bebidas sin añadir
la carga de energía de los azúcares”.
La obtención de la autorización de un nuevo edulcorante bajo en o sin
calorías es un proceso largo y científicamente muy riguroso -informa la nota de
la FIN-, que añade: “Los solicitantes solo pueden pedir la aprobación de un
edulcorante bajo en o sin calorías después de haber sido sometido a estrictas
pruebas y haber proporcionado evidencias sobre seguridad y utilidad del
producto”.