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Autor(es): ISA | Publicado: 01 enero 1900
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La respuesta a sus preguntas

Un tema ampliamente debatido, los edulcorantes bajos en calorías son objeto de una multitud de preguntas, malentendidos y presunciones especulativas. Por ello, en esta sección se tratan las preguntas más comúnmente formuladas sobre los edulcorantes bajos en calorías en relación con:

  • El sabor dulce
  • Alimentos y bebidas
  • Salud bucodental
  • Control de peso
  • Diabetes
  • Seguridad

Dulce significa “agradable” al paladar y el sabor dulce es el placer o disfrute que proporcionan los alimentos que saben dulces. El deseo por placer de lo dulce tiene una gran influencia en lo que cada persona come y bebe.

A lo largo de la historia las personas han buscado alimentos con sabor dulce. Por ejemplo, las pinturas en los muros de las tumbas egipcias muestran a los apicultores recogiendo miel y que la caña de azúcar se cultivaba en India hace unos 2000 años.

Hoy en día, la sacarosa, o azúcar de mesa, es el sabor estándar por el que se miden el resto de los edulcorantes. Algunos edulcorantes, como el azúcar, contienen calorías. Y otros son bajos o sin calorías.

La gente prefiere alimentos y bebidas con sabor dulce. Y tienden a evitar cosas con sabor amargo.

Esta preferencia por lo dulce surge con el nacimiento. Puede que el hombre primitivo se haya servido de esta preferencia innata para sobrevivir: comer fruta, bayas y verduras dulces suele ser más seguro y a veces comer alimentos amargos puede ser peligroso.

El deseo natural de lo dulce junto con los hábitos de consumo de nuestra cultura y experiencia influyen en lo que las personas decidan comer y beber a lo largo de su vida.

Los alimentos dulces ofrecen placer y sirven también para que un alimento sea más aceptado y sabroso. Con la abundancia de alimentos accesibles en la mayor parte del mundo actual, la ingesta de alimentos suele ser exagerada y por ello se consumen demasiadas calorías.

Por suerte, existen varias formas de que los alimentos dulces se adapten a un estilo de vida saludable y equilibrado en calorías. Usar edulcorantes bajos en calorías es una de las formas con la que las personas pueden experimentar el placer de lo dulce sin demasiadas calorías.

Una dieta saludable aporta todos los nutrientes esenciales que su cuerpo necesita para llevar y soportar una vida adecuada y activa y reducir el riesgo de padecer enfermedades de corazón coronarias, diabetes o cáncer.

Una dieta saludable incluye una variedad de alimentos: cereales y granos; fruta y hortaliza; alimentos ricos en proteínas como carne, pescado, aves, huevos, frutos secos y verdura; leche y otros productos lácteos como queso o yogur; y pequeñas cantidades de grasas y aceites. Una dieta que incluye cantidades moderadas de alimentos dulces añade valor positivo a la experiencia de alimentarse aportando sabor y mejorando la palatabilidad.

Los edulcorantes bajos en calorías aportan un sabor dulce sin calorías o con muy pocas calorías. La mayoría de los edulcorantes bajos en calorías no son digeridos por el organismo y no aportan calorías. Una excepción es el aspartamo, que se metaboliza de manera natural. Sin embargo, dado que el aspartamo es aproximadamente 200 veces más dulce que la sacarosa, sólo se necesita una minúscula cantidad de aspartamo (1/10 de una kilocaloría) para igualar el dulzor de una cucharada de azúcar (16 kilocalorías).

Los edulcorantes bajos en calorías se denominan también:

  • ”edulcorantes no nutritivos”
  • ”edulcorantes intensos”
  • ”edulcorantes de gran intensidad”
  • ”edulcorantes de gran potencia”
  • ”edulcorantes alternativos”

Los edulcorantes bajos en calorías ofrecen al consumidor opciones calóricas inteligentes que aportan placer. Los edulcorantes bajos en calorías suponen para el consumidor preocupado por su peso y las calorías productos que satisfacen su deseo de algo dulce sin aportar calorías más calorías de las necesarias.

Se ha demostrado que los edulcorantes bajos en calorías juegan un papel importante cuando se trata de perder y mantener el peso como parte de un estilo de vida activo y saludable. Evitar la obesidad es un factor importante para reducir el riesgo de padecer diabetes de tipo 2 o diabetes no dependiente de insulina.

Los edulcorantes bajos en calorías son también beneficiosos para el control y la reducción de las caries dentarias. Puesto que los edulcorantes bajos en calorías no pueden ser utilizados por las bacterias orales que producen las caries dentarias, los alimentos y bebidas edulcorados con edulcorantes bajos en calorías ayudan a mejorar la salud dental.

Los edulcorantes bajos en calorías se usan también en productos de higiene bucodental por el mismo motivo.

La amplia variedad de productos ligeros y bajos en calorías a la que los consumidores tienen acceso hoy en día no podría existir sin los edulcorantes bajos en calorías.

Los consumidores preocupados por las calorías saborean los placeres dulces procedentes de:

  • Refrescos y edulcorantes de mesa (las principales aplicaciones de los edulcorantes bajos en calorías)
  • Productos lácteos como yogures y helados
  • Postres
  • Chicles
  • Caramelos
  • Condimentos como aderezos para ensaladas, mostazas y salsas
  • Y muchos otros productos entre los que se incluyen productos multi-vitamínicos masticables y dietéticos

Los edulcorantes para uso individual en casa se llaman edulcorantes de mesa. Se ofertan en cuatro formatos distintos:

  • Pastillas edulcorantes
  • Líquido
  • Granulado pulverizado en seco
  • Sobres de polvo concentrado

Una pastilla o sobre de polvo de edulcorante bajo en calorías corresponde normalmente a una cucharilla o un terrón de azúcar. Y por lo general, una cuchara de edulcorante bajo en calorías granulado aporta tanto dulzor como una cuchara de azúcar.

El edulcorante granulado es una variante especial que demuestra la versatilidad de las alternativas dulces. Dada su soltura, finura y naturaleza granular, los edulcorantes bajos en calorías granulados están especialmente indicados para endulzar cereales, fruta y postres, y pueden ser también utilizados en concina y repostería. Su contenido energético es hasta un 90% menor que el del azúcar.

En confituras y mermeladas, los edulcorantes bajos en calorías no tienen el efecto conservante del azúcar, por lo que los productos con valor energético reducido deben mantenerse en el frigorífico una vez abiertos. Por otro lado, sin embargo, los edulcorantes evitan la fermentación no deseada que a menudo produce el azúcar en escabeches y aderezos.

Cada edulcorante tiene su propio perfil de sabor y características técnicas únicas. Los edulcorantes puede usarse solos o combinados entre ellos. Con tanta cantidad de edulcorantes disponibles hoy día, ya es posible elegir los edulcorantes individuales o combinados que mejor se adaptan a un producto concreto o un sabor particular en el caso de los edulcorantes de mesa comercializados.

Las caries dentarias corroen (desmineralizan) el esmalte de los dientes con el ácido que se encuentra en la boca. El ácido se produce a través de las bacterias orales que fermentan los alimentos con carbohidratos (azúcares y almidones). Si la práctica de salud dental es buena (buena higiene oral, dieta saludable), la saliva neutraliza el ácido y repara el esmalte del diente.

La caries dentaria solo se produce cuando no se mantiene el proceso de reparación no se mantiene al mismo ritmo que el proceso de desmineralización.

Estudios científicos sugieren que el flúor es la ayuda más importante para prevenir la caries dentaria. Aumenta la resistencia del esmalte del diente y acelera el proceso de reparación. La incorporación de flúor al agua potable y los lavados bucales con flúor reducen significativamente las caries dentarias en las ciudades industrializadas.

Los edulcorantes bajos en calorías sirven para prevenir las caries dentarias puesto que no son fermentables por las bacterias orales. De este modo, no producen ácido y no pueden causar caries dentaria.

Puesto que los edulcorantes bajos en calorías no pueden ser fermentados por las bacterias orales y no producen ácidos que erosionen el esmalte dental, no pueden provocar caries dentarias.

Asimismo, un estudio de laboratorio ha demostrado que algunos edulcorantes bajos en calorías inhiben directamente la caries dentaria interfiriendo en el metabolismo del carbohidrato por la bacteria oral; pueden limitar el crecimiento de la bacteria oral que causa la caries o reducir la cantidad de ácido que la bacteria produce. Por tanto, los alimentos y bebidas que contienen estos edulcorantes bajos en calorías ayudan a mantener unos dientes sanos.

Sí, los edulcorantes bajos en calorías no producen caries. Con la mejora de la palatabilidad, promueven el uso de pastas dentífricas, enjuagues bucales y suplementos de flúor que ayudan a la salud bucodental.

Pesar demasiado puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión (presión arterial elevada), diabetes, enfermedades coronarias y ciertos tipos de cáncer y patología de la vesícula biliar.

La pérdida modesta de peso puede:

  • Reducir la presión arterial
  • Mejorar el control de azúcar en sangre
  • Reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre

Las personas se sienten bien cuando tienen su peso bajo control. Muestran mayor confianza, autoestima y sentimiento de bienestar.

La ingesta reducida de calorías junto con el aumento del ejercicio físico es esencial para perder peso. En el control del total de calorías ingeridas, los edulcorantes bajos en calorías juegan un papel importante. Ofrecen una amplia variedad de alimentos y bebidas que saben bien y contienen pocas calorías.

Para perder peso, una persona debe ingerir menos calorías que las que su organismo quema. Los edulcorantes bajos en calorías reducen la ingesta de calorías.

Sustituir 4 cucharillas de azúcar al día por un edulcorante bajo en calorías, por ejemplo, en el café o el té, evita una cantidad calórica media anual igual a 3 kg de tejido graso.

Existen estudios que demuestran que un pequeño descenso del peso corporal puede reducir sustancialmente el riesgo de padecer diabetes del tipo 2, enfermedades coronarias y cáncer.

Los edulcorantes bajos en calorías ayudan a controlar el peso. No estimulan ni el apetito ni el hambre.

Numerosos estudios han demostrado que sustituir el azúcar por edulcorantes bajos en calorías supone a corto plazo (entre comidas) una sensación de hambre menor o igual. En el hambre a corto plazo influyen más el volumen y la fibra: beber líquidos no calóricos o bajos en calorías y comer alimentos ricos en fibra es la mejor manera de reducir el hambre entre comidas.

Científicos internacionalmente eminentes como el Dr. Andrew Renwick, de la Universidad de Southampton, y la Dra. Barbara Rolls, de la Universidad del Estado de Pennsylvania, han revisado todos los datos de estudios disponibles sobre los edulcorantes bajos en calorías, el apetito y el hambre. Su conclusión es que los edulcorantes no favorecen el hambre y conducen efectivamente a una menor ingesta energética.

El Dr. Adam Drewnowski, de la Universidad de Michigan (Revisiones de Nutrición), examinó numerosos estudios que han investigado esta cuestión e informó que no existen pruebas que demuestren que la adicción al sabor dulce sea un estímulo para el hambre o el deseo de comer. Y aunque los edulcorantes bajos en calorías no son inhibidores del apetito, su capacidad para aumentar la palatabilidad de los alimentos bajos en calorías puede mejorar realmente la capacidad de una persona para llevar una dieta baja en calorías.

Una serie de estudios, incluidos los de Drewnowski et al. y Raben et al., muestran que el uso de edulcorantes bajos en calorías contribuye al control de peso.

Los hechos demuestran que las calorías almacenadas con el uso de edulcorantes bajos en calorías en una comida no se reponen comiendo más en la siguiente comida. Por supuesto, la persona que desee perder peso debe hacer un esfuerzo a consciencia para conseguir un resultado duradero.

La disponibilidad cada vez mayor de alimentos y bebidas bajos en calorías con buen sabor facilita más que nunca antes seguir una alimentación saludable. Y con la mayor variedad de alimentos, existen más probabilidades de que una dieta satisfaga con éxito y a largo plazo.

Los resultados de un estudio clínico realizado por Blackburn et al. (Centro Médico Beth Israel Deaconess, Facultad de Medicina de Harvard) sugieren que los edulcorantes bajos en calorías (aspartamo) puede facilitar el mantenimiento a largo plazo del peso perdido cuando se usa como parte de un programa de adelgazamiento multidisciplinar que incluya una dieta, ejercicio y modificaciones en el comportamiento.

Un mayor consumo de edulcorantes conduce también a una mayor pérdida de peso durante un programa de adelgazamiento. Los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar al control de peso a largo plazo cubriendo la necesidad de alimentos dulces y controlando el apetito sin el consumo excesivo de sacarosa y/o grasas. También pueden reducir el deseo de dulces por el simple hecho de ofrecer una sensación de satisfacción del deseo de algo dulce.

La diabetes es un trastorno metabólico que resulta de la incapacidad del cuerpo para fabricar o usar la insulina. La insulina transporta el azúcar en la sangre a las células en las que se convierten en energía para vivir. Actualmente se aconseja a las personas con diabetes que lleven una dieta equilibrada “normal” rica en carbohidratos, que incluya cantidades moderadas de azúcar. Sin embargo, puesto que una parte importante del control de la diabetes se centra en mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro de los límites saludables, los edulcorantes bajos en calorías ayudan ofreciendo el sabor dulce sin aumentar dichos niveles.

Cuando personas con sobrepeso u obesas tienen que padecen diabetes pierden incluso pequeñas cantidades de peso, su azúcar en sangre mejora.

Reduciendo su ingesta de calorías, los edulcorantes bajos en calorías ayudan tanto al control de peso como al control de la diabetes.

Existe un amplio consenso entre los grupos de la salud en que los edulcorantes bajos en calorías son seguros para las personas con diabetes puesto que no afectan a sus niveles de azúcar o insulina en sangre. Esto significa que los edulcorantes bajos en calorías ofrecen a los enfermos de diabetes una variedad más amplia de productos permitiéndoles disfrutar de alimentos y bebidas dulces.

Numerosos estudios han mostrado de manera constante que los edulcorantes bajos en calorías no influyen en los niveles de glucosa o insulina en sangre.

Su efecto en la secreción de insulina y los niveles de glucosa en la sangre ha sido estudiado por Brigitte Härtel et al., Sociedad Europea August Bier de Ecología y Medicina, Universidad de Hannover, Alemania. El objetivo del estudio era descubrir si los edulcorantes (en general) influyen de alguna manera en las respuestas cefálicas y en los niveles de glucosa e insulina en la sangre.

El estudio mostró que “las soluciones de edulcorantes no causan ninguna secreción de insulina cefálica, que no tienen ningún impacto en los niveles de glucosa y finalmente no mostraba evidencia alguna de un mecanismo de hambre basado en un estímulo procedente de los edulcorantes”.

Los edulcorantes bajos en calorías ofrecen a las personas con diabetes una amplia variedad de alimentos y bebidas con buen sabor. Una dieta más variada y más sabrosa es más fácil de cumplir y mejorar así la salud, la nutrición y el control de glucosa en sangre. Las personas con diabetes pueden sentirse aisladas y alienadas porque de algún modo su estilo de vida es distinto al de otras personas. Ser capaz de comer alimentos “normales” amplía su calidad de vida. Esto es especialmente útil en los niños que quieren ser como sus amigos en todo.

Todos los edulcorantes aprobados son seguros para su consumo. La seguridad es la preocupación principal de los fabricantes y productores de alimentos y bebidas con edulcorantes bajos en calorías, de los organismos reguladores y los consumidores. Un edulcorante descubierto por primera vez atraviesa años de investigación y desarrollo para garantizar su seguridad.

Antes de que un edulcorante salga al mercado y se encuentre disponible para su consumo, debe obtener la aprobación de las autoridades reguladoras (gobiernos). Cuando dan su aprobación, estas autoridades confían en las evaluaciones de seguridad de organismos asesores científicos independientes como:

  • la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA), antes el Comité Científico de la Comisión Europea para los Alimentos (SCF)
  • la Asociación de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)
  • el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios de la Unión Europea (JECFA)

los expertos independientes que trabajan en estos organismos consultores examinan y evalúan los datos disponibles del edulcorante y sus usos para garantizar su seguridad.

Los estudios de seguridad pueden durar entre siete y quince años, y el proceso regulador puede tardar otros cuatro a siete años.

La Ingesta Diaria Admisible (IDA), expresada tomando como base el peso corporal, es la cantidad de edulcorante y cualquier otro aditivo alimentario que una persona puede consumir de manera segura diariamente a lo largo de su vida. El concepto fue creado por el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) y fue reconocido más tarde por el Comité de Científicos para los Alimentos (SCF) de la Comisión Europea, ahora la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA).

JECFA define los niveles de IDA como: “Una estimación de la cantidad de aditivos alimentarios, expresada según el peso corporal, que puede ser ingerida diariamente a lo largo de una vida sin riesgo apreciable para la salud.”

La IDA es en efecto un nivel de ingesta seguro. Si un individuo supera ocasionalmente la IDA, no tendrá consecuencias si se compensa con periodos sin IDA. Los individuos que constantemente superan la IDA tienen un margen de seguridad inferior pero adecuado. Por ejemplo, alguien que consume constantemente dos veces la IDA continuaría beneficiándose de un factor de seguridad de 50 en lugar de 100. Por consiguiente, la IDA debería considerarse como una referencia para evaluar la exposición y para que los legisladores establezcan los niveles de uso permitidos de los aditivos alimentarios.

El uso actual de los edulcorantes en alimentos y bebidas es seguro. Cuando se aprueba un edulcorante para su uso en alimentos y bebidas, el legislador tiene en cuenta la ingesta global estimada, así como la Ingesta Diaria Admisible (IDA) que incluye un factor seguro típico de 100.

Esto significa que incluso si ocasionalmente alguien consume más edulcorantes que la IDA, su consumo continuará siendo seguro puesto que la IDA expresa la cantidad que una persona pueden consumir al día durante su vida. Para asegurarse de que los niveles de ingesta no superen el nivel admisible, los gobiernos y la industria realizan estudios sobre el consumo.

Estos estudios han mostrado que los consumidores no superan por lo general la IDA. No obstante, el exceso de la IDA ocasional no presenta ningún peligro para la salud.

La aprobación de los organismos reguladores difiere de un país a otro. Sin embargo, el objetivo de “seguridad” es el mismo en todos los países. Para alcanzar este objetivo, los gobiernos emplean las evaluaciones de seguridad de sus propias entidades de asesoramiento científico o el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JEFCA).

Por ejemplo, la Comisión Europea confía en el asesoramiento de la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA) – el antes Comité Científico Europeo para los Alimentos (SCF) – y and Estados Unidos confía en la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA).

La aprobación es la autorización emitida por las autoridades legisladoras para que un edulcorante específico sin calorías o bajo en calorías sea utilizado por el consumidor bien como edulcorante de mesa, bien como ingrediente de alimentos concretos en las cantidades máximas indicadas. La aprobación debe ser obtenida antes de que el edulcorante se ponga a la venta para uso en alimentos o bebidas.

La aprobación se concede según las valoraciones de seguridad y la prueba de la necesidad tecnológica. Se concede únicamente cuando los reguladores están convencidos de la seguridad del producto. Los reguladores establecen también los niveles de Ingesta Diaria Admisible (IDA). Los edulcorantes bajos en calorías se encuentran entre los aditivos alimentarios actuales más cuidadosamente testados.

Por ejemplo, la Directiva europea relativa a los Edulcorantes (94/35/CE), reglamento adoptado en 1994 por el Consejo y el Parlamento de Europa y aplicado ahora en los 25 Estados miembro de la Unión Europea (UE), identifica los edulcorantes que se encuentran aprobados para su uso en la UE, los alime