Los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a satisfacer nuestro gusto por el sabor dulce


Publicado: 30 noviembre 2017

Una nueva revisión proporciona respuestas basadas en la evidencia científica.


Aspectos destacados:

  • El consumo de edulcorantes bajos en calorías puede tener, en cierta medida, el beneficio de satisfacer el deseo por el sabor dulce, según la evidencia científica actual.
  • El contenido reducido de energía de los productos con edulcorantes bajos en calorías no se compensa por completo, lo que lleva a una ingesta calórica global más baja, según estudios del apetito a corto plazo.
  • No existe evidencia de que los edulcorantes bajos en calorías puedan afectar al control de la ingesta de energía adquirida por los humanos a pesar de las afirmaciones derivadas de estudios individuales en animales.
  • Estudios en humanos muestran de forma consistente que el consumo de edulcorantes bajos en calorías en lugar de azúcar en la alimentación puede ser una estrategia útil como parte de un programa conductual de pérdida de peso.

Es realmente sorprendente cómo algunas teorías nutricionales tienen tendencia a ser rescatadas en los medios de comunicación o son analizadas a menudo entre los legisladores sin confirmar la falta de evidencia científica en su apoyo. Parece ser también el caso de las afirmaciones que sugieren que los edulcorantes bajos en calorías pueden comprometer la regulación del peso corporal. Contrariamente a los estudios en humanos que muestran que al reducir la densidad energética de los alimentos y bebidas, los edulcorantes bajos en calorías pueden ser útiles en el control del peso1,2, algunas teorías que afirman que nos harían desear más dulce o que los edulcorantes bajos en calorías pueden afectar al control del cuerpo sobre la ingesta de energía alimentan la controversia.

Teniendo como objetivo proveer de respuestas basadas en la evidencia científica sobre esas afirmaciones, un nuevo informe de revisión3 del Prof. Peter Rogers, de la Universidad de Bristol, Reino Unido, analiza la literatura científica disponible hasta la fecha sobre el impacto de los edulcorantes bajos en calorías en el control de peso y evalúa además tres afirmaciones relativas al efecto de los edulcorantes bajos en calorías en la ingesta de energía y la preferencia por lo dulce: 1) la hipótesis de la ‘confusión del sabor dulce’ 2) la hipótesis del ‘gusto por el sabor dulce’ y 3) la hipótesis de la ‘sobrecompensación consciente’. Basado en la evidencia actual, el autor concluye que existe poca o ninguna evidencia que apoye este tipo de afirmaciones y explica por qué esas teorías no se mantienen en la revisión minuciosa de su artículo titulada 'El papel de los edulcorantes bajos en calorías en la prevención y control del sobrepeso y la obesidad: evidencia vs conjetura'.

La hipótesis de la confusión del sabor dulce

Lo primero y más importante, debería aclararse que no hay evidencia que apoye la hipótesis de la ‘confusión del sabor dulce’ en humanos. De acuerdo con esta teoría, testada en estudios con animales, los edulcorantes bajos en calorías podrían afectar al control aprendido del cuerpo sobre la ingesta de energía y la regulación del peso dado que existe un desequilibrio entre el sabor dulce y la ingesta de calorías. Sin embargo, la mayoría de estudios con animales no confirman la teoría de que los edulcorantes bajos en calorías pueden afectar a la asociación entre dulces-energía, una teoría generada más allá de los hallazgos de una serie de estudios en ratas con sacarina de Swithers et al.4 De hecho, un estudio reciente5 que reproduce el diseño del estudio como en los experimentos de Swithers concluyó: “Este resultado es contrario a los hallazgos del grupo de Swithers y otros, pero es consistente con la mayoría de las investigaciones en humanos y animales, que sugieren que los efectos de los edulcorantes no nutritivos no son más perjudiciales que aquellos de los edulcorantes calóricos”.

Pero ¿por qué estudios con un diseño similar alcanzan diferentes resultados? La discrepancia parece ser debida a una crucial diferencia en el procedimiento. Parece que una evidencia crucial utilizada para respaldar la afirmación de que los edulcorantes bajos en calorías afectan al control aprendido de la ingesta de energía en los estudios de Swithers et al. está basada en falsos supuestos desmentidos por un instrumento procesal.

Edulcorantes sin calorías y ‘el gusto por el sabor dulce’

El segundo argumento en contra de los edulcorantes bajos en calorías es el más destacado entre los legisladores, afirmando que la exposición al dulce sin calorías puede estimular el gusto por el sabor dulce y, por lo tanto, aumentar la ingesta de alimentos y bebidas dulces que contienen energía. Sin embargo, una gran cantidad de evidencias de estudios de intervención en humanos tanto a corto como a más largo plazo no respalda la hipótesis del ‘gusto por el sabor dulce’6 y más bien indica que el consumo de edulcorantes bajos en calorías, estudiados principalmente en forma de bebidas, no aumenta la ingesta de energía y puede tener hasta cierto punto el beneficio de satisfacer el deseo de sabor dulce cuando se consumen antes o durante una comida.

¿Podemos sobrecompensar conscientemente cuando elegimos alimentos con menos calorías?

Luego viene la pregunta sobre el comportamiento humano y sobre si las personas pueden sobrecompensar conscientemente las "calorías ahorradas" cuando saben que están consumiendo alimentos o bebidas con edulcorantes bajos en calorías con pocas o ninguna caloría. Lo que sabemos hasta la fecha según los estudios de intervención de vida libre es que hay poca o ninguna compensación consciente cuando los edulcorantes bajos en calorías son sustituidos por azúcar como parte de una dieta de pérdida de peso y control de calorías. Por otro lado, cuando se utilizan alimentos bajos en calorías como una excusa para la indulgencia, como el típico ejemplo de elegir una bebida refrescante light mientras comemos una pizza entera, puede producirse una compensación total, pero una vez más nadie puede predecir si la misma persona comería una porción menos de pizza si se hubiera elegido una bebida refrescante azucarada. En cualquier caso, esto tiene que ver ciertamente con la educación nutricional del consumidor, mientras el autor concluye que, “ en conjunto, hay poca evidencia sobre una compensación consciente por el consumo de edulcorantes bajos en calorías”.

Hechos versus afirmaciones: moraleja

Examinando lo que sabemos hasta ahora sobre el sabor dulce sin calorías y sobre el efecto de los edulcorantes bajos en calorías en la ingesta de energía y el peso corporal, el Prof. Peter Rogers concluye en esta nueva revisión que existe poca o ninguna evidencia que apoye las afirmaciones que sugieren que los edulcorantes bajos en calorías podrían comprometer la regulación del peso corporal.

Por lo menos, el contenido reducido de energía de los alimentos y bebidas con edulcorantes bajos en calorías no se compensa por completo, lo que nos ayuda a reducir nuestras calorías diarias. Y, por supuesto, la reducción de la ingesta de calorías y el control de nuestro balance energético general (calorías ingeridas – calorías gastadas) son elementos clave para una pérdida de peso exitosa. Esta es probablemente la razón por la cual los estudios de intervención a largo plazo confirman de forma consistente que el consumo de edulcorantes bajos en calorías en lugar de azúcar en la alimentación puede ayudar a una pérdida de peso moderada. Por supuesto, los edulcorantes bajos en calorías no son una solución mágica en la pérdida de peso y no deberían verse como tal, pero incluir alimentos y bebidas con edulcorantes bajos en calorías en la alimentación puede ser una de las muchas estrategias utilizadas en los esfuerzos de control de peso para ayudarnos a mantener el disfrute de los alimentos de sabor dulce con pocas o ninguna caloría.

Referencias

  1. Miller PE & Perez V. Low-calories sweeteners and body weight and composition: a meta analysis of randomized controlled trials and prospective cohort studies. Am J Clin Nutr 2014;100:765–777.
  2. Rogers PJ, Hogenkamp PS, de Graaf C et al. Does low-energy sweetener consumption affect energy intake and body weight? A systematic review, including meta-analyses, of the evidence from human and animal studies. Int J Obes 2016;40:381–394.
  3. Rogers PJ. The role of low-calorie sweeteners in the prevention and management of overweight and obesity: evidence v. conjecture. Proceedings of the Nutrition Society 2017 Nov 23:1-9
  1. Swithers SE, Martin AA & Davidson TL. High-intensity sweeteners and energy balance. Physiol Behav 2010;100:55–62
  2. Boakes RA, Kendig MD, Martire SI et al.. Sweetening yoghurt with glucose, but not with saccharin, promotes weight gain and increased fat pad mass in rats. Appetite 2016;105:114–128
  3. Bellisle F. Intense Sweeteners, Appetite for the Sweet Taste, and Relationship to Weight Management. Curr Obes Rep 2015;4(1):106-110