¿Cómo pueden los edulcorantes bajos en calorías ayudar a las personas que se encuentran a dieta?


Publicado: 10 noviembre 2017

Datos científicos de la Cumbre sobre la Reducción de Azúcar, Londres

Comprometidos con nuestro objetivo de aportar a los visitantes de la página web de la ISA los últimos datos científicos sobre edulcorantes bajos en calorías y ofrecer información basada en la evidencia sobre su uso en la alimentación diaria, compartimos en este artículo las últimas noticias científicas presentadas en la reciente Cumbre sobre la Reducción de Azúcar, que tuvo lugar en Londres el 9 de noviembre.

Puntos destacados:

  • Los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a las personas que están a dieta a alinear objetivos contradictorios: disfrutar de alimentos de buen sabor y controlar el peso
  • Basado en la teoría de la “saciedad sensorial específica”, el consumo de un alimento dulce (con o sin calorías) puede saciar el deseo del sabor dulce y reducir el consumo de más alimentos dulces
  • No hay ninguna evidencia de que ningún edulcorante bajo en calorías aprobado pueda afectar a la microbiota intestinal en humanos y contribuir al aumento de peso
  • Los desafíos de la investigación y la interpretación de los datos por parte de los medios afectan a la comunicación científica

Más información sobre el uso de edulcorantes bajos en calorías por personas que están a dieta

Uno de los temas de interés en la Cumbre fue si, y en qué términos, los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a las personas a régimen en sus esfuerzos por perder peso. Tal como se presentó a principios de este año en el Congreso Europeo sobre Obesidad, en mayo de 2017, en Oporto, Portugal, en base a los resultados preliminares de un estudio en curso, los consumidores frecuentes de bebidas con edulcorantes bajos en calorías consumían menos calorías cuando se exponían a alimentos dulces como el chocolate en un momento de antojo, en comparación con los no consumidores que participaron en el estudio. En base a este resultado, así como en los hallazgos de un estudio previo1, se considera que los consumidores frecuentes utilizan las bebidas con edulcorantes bajos en calorías como medio para combatir el deseo por alimentos dulces y para reducir de forma satisfactoria la ingesta de calorías cuando tienen antojos.

Además de lo que presentó en mayo, en la Cumbre sobre la Reducción de Azúcar la doctora Charlotte Hardman, de la Universidad de Liverpool, Reino Unido, fue un paso más allá, ofreciendo más información sobre la “psicología de la dieta” y sobre cómo los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a las personas que están a régimen. De hecho, las personas que están a dieta de forma habitual se enfrentan a dos objetivos contradictorios: disfrutar de alimentos de buen sabor y su continuo esfuerzo por controlar su peso corporal. La ingesta de bebidas con edulcorantes bajos en calorías puede ayudar a las personas a régimen a alinear estos objetivos potencialmente contradictorios, por ejemplo el apetito hedónico y el control del peso, ya que según los resultados del estudio, los consumidores frecuentes asociaron las bebidas con edulcorantes bajos en calorías con el placer y con un papel positivo en la regulación del peso.

Además, y cuando se trata del sabor dulce, la profesora Katherine Appleton, de la Universidad de Bournemouth, Reino Unido, señaló en su presentación que la “saciedad sensorial específica” 2, que significa que el consumo de un alimento dulce (con o sin calorías) puede saciar el deseo y reducir el consumo de más alimentos de sabor dulce, ya fue descrito en la literatura de principios de los años noventa. En otras palabras, esto significa que cuando comemos por ejemplo un postre, en algún momento nos sentimos ya satisfechos/ saciados y no queremos seguir comiendo más ni de este ni tampoco otro alimento de sabor dulce. En esta ocasión, si la comida/ bebida elegida se endulza con edulcorantes bajos en calorías, significa que podemos satisfacer y saciar nuestro deseo de sabor dulce con una opción que proporciona menos calorías y menos azúcar y reducir además el consumo de más alimentos dulces, y por supuesto esto es especialmente importante para las personas que desean perder o controlar su peso.

Pero ¿cómo “traducen” los medios la ciencia?

Con más de 1.000 dietas de pérdida de peso publicadas, apareciendo en los medios cada vez con más frecuencia, y con millones de resultados de búsquedas en Google relacionados con la palabra “dieta”, es natural que la información disponible pierda con la traducción. Por lo tanto, no sorprende que las creencias de los consumidores sobre el papel de los edulcorantes bajos en calorías en el control de peso sean diferentes y estén polarizadas, tal como señala el doctor Hardman. En este campo, la interpretación de la ciencia por parte de los medios es a menudo inadecuada y de poca ayuda, tal como destacó el doctor Caomhan Logue, de la Universidad de Ulster, Irlanda del Norte, Reino Unido, en su presentación en la Cumbre, titulada ‘Una visión general de los datos científicos y la evidencia reciente sobre los edulcorantes bajos en calorías y su interpretación en los medios de comunicación’. Los desafíos que plantea la propia investigación, tales como las limitaciones en los métodos de evaluación de ingesta o los factores de confusión no medidos en estudios observacionales, así como la interpretación errónea de los datos cuando se traducen para un artículo en los medios de comunicación, pueden comprometer la comunicación científica y, por tanto, conducir a confusión o a una falsa percepción por parte del consumidor.

Un ejemplo desafortunado de cómo los medios de comunicación recogen informaciones incorrectas sobre datos científicos o, incluso peor, informan de resultados de un estudio único cuestionable sin tener en consideración la totalidad de la evidencia en un área científica, puede influir en las percepciones, y esto nos lleva unos años atrás, a 2014, cuando un estudio publicado en Nature alegó que los edulcorantes bajos en calorías podían causar intolerancia a la glucosa y, por lo tanto, aumentar el peso, lo que generó un gran interés mediático y propició titulares sensacionalistas3. Sin embargo, la mayoría de los medios no informaron de que estas alegaciones estaban basadas en un estudio en ratones que había usado dosis extremadamente altas, cientos de veces superiores a la Ingesta Diaria Admisible (IDA), de un edulcorante, y en un ensayo clínico en humanos realizado a 7 personas sin un grupo de control y con resultados de respuesta a la glucosa en solo cuatro de ellos. Las principales limitaciones de este estudio, y lo que es más importante, una visión general de la literatura publicada fue presentado por la doctora Alexandra Lobach, de Intertek, en su charla sobre edulcorantes bajos en calorías y el microbioma intestinal, concluyendo que los estudios actualmente disponibles no aportan evidencia científica de que ninguno de los edulcorantes bajos en calorías aprobados afecte a la microbiota intestinal en humanos en los niveles de ingesta actualmente permitidos en humanos.

Mensajes relevantes para las personas que están a dieta

En líneas generales, el objetivo principal para todos, incluidos los investigadores, los profesionales de la salud y las personas a dieta es descubrir qué estrategias pueden ayudar a diferentes personas a controlar su peso corporal de forma más efectiva. Y no es necesario que cada estrategia funcione para todos, ya que las diferentes dietas no se adecúan a todas las personas a régimen. La mejor dieta es la que cada persona siga e incorpore a su vida cotidiana para el mantenimiento de un peso corporal saludable a lo largo de su vida4, y en este contexto,todas las estrategias alimentarias son muy importantes, incluido el uso de edulcorantes bajos en calorías, que pueden ayudar a un mejor cumplimiento de la dieta y los cambios en el estilo de vida y a alinear los objetivos contradictorios de las personas a régimen, lo que significa mantener la palatabilidad de la alimentación al mismo tiempo que se controla el peso corporal.

Referencias

  1. Bellisle F. Intense Sweeteners, Appetite for the Sweet Taste, and Relationship to Weight Management. Curr Obes Rep 2015; 4(1): 106-110
  2. Rolls BJ. Sensory-specific satiety. Nutr Rev, 1986 Mar;44(3):93-101
  3. ISA refutes claims made in Suez et al. study. Available here.
  1. Matarese LE and Pories WJ. Adult weight loss diets: metabolic effects and outcomes. Nutr Clin Pract, 2014 Dec;29(6):759-67