La ingesta prolongada de edulcorantes bajos en calorías no afecta a la resistencia a la insulina, según sugiere un nuevo ensayo clínico


Publicado: 16 noviembre 2017

Entrevista con Sara Engel y Anne Raben, de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, sobre los resultados de su nuevo estudio

En tiempos en que la diabetes tipo 2 está aumentando a nivel mundial y la nutrición tiene un papel clave en el control de la diabetes, la publicación de nuevos estudios que analizan el efecto de diferentes alimentos y bebidas en los marcadores de riesgo de la diabetes tipo 2 es fundamental. En este contexto, la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA, por sus siglas en inglés) se complace en presentar en este artículo una entrevista con Sara Engel, Máster en Ciencias y estudiante de Doctorado, y la profesora y Dra. Anne Raben, del Departamento de Nutrición, Ejercicio y Deporte, SCIENCE, de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, primera y última autora, respectivamente, de un estudio recientemente publicado en la revista científica European Journal of Clinical Nutrition, titulado “Efecto de la ingesta elevada de leche, de refrescos azucarados y de bebidas refrescantes no calóricas sobre la sensibilidad a la insulina después de 6 meses en adultos con sobrepeso y obesidad: un ensayo clínico controlado aleatorio”1.1

Para obtener más información sobre este nuevo estudio, que examinó los efectos de una ingesta diaria elevada de diferentes bebidas (leche, bebidas azucaradas, bebidas con edulcorantes bajos en calorías y agua) durante 6 meses sobre la sensibilidad a la insulina y los marcadores de riesgo de diabetes tipo 2, por favor lee a continuación la entrevista con Sara Engel y Anne Raben en la que explican los resultados de este nuevo estudio.

ISA: ¿Qué os motivó a estudiar los efectos de la ingesta de diferentes bebidas sobre la sensibilidad a la insulina?
Sara Engel: La diabetes tipo 2 está aumentando en todo el mundo y, como cuento con un Máster en Ciencias y soy estudiante de doctorado en Nutrición Humana, estoy especialmente dedicada al estudio del efecto de lo que comemos en el desarrollo de la diabetes tipo 2. Además, me motivó que el estudio haga una comparación entre las bebidas consumidas cada día por muchas personas, porque así obtenemos un alto nivel de relevancia práctica que puede aplicarse a los consumidores.

ISA: ¿Cuáles serían las 3 observaciones clave que los profesionales de la salud podrían sacar de vuestro estudio?
Sara Engel:

  • El efecto de la ingesta de leche semidesnatada durante 6 meses no difirió en cuanto a la sensibilidad a la insulina en comparación con los refrescos azucarados, las bebidas refrescantes con edulcorantes no calóricos y el agua.
  • En comparación con las bebidas refrescantes con edulcorantes no calóricos, el consumo de refrescos azucarados aumentó significativamente los niveles de concentración total de colesterol y triacilgliceroles después de 6 meses.
  • Los resultados del estudio sugieren que la leche semidesnatada ofrece beneficios en comparación con los refrescos azucarados en lo relativo al efecto sobre los marcadores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

ISA: ¿Qué significan vuestros resultados en relación con el consumo de bebidas con edulcorantes bajos en calorías?
Sara Engel: Nuestros resultados sugieren que el consumo de bebidas con edulcorantes bajos en calorías ofrece beneficios en comparación con los refrescos azucarados, que mostraron efectos adversos en los marcadores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, los resultados sugieren que las bebidas con edulcorantes bajos en calorías no afectan a la sensibilidad a la insulina de manera diferente a la leche, el agua y los refrescos azucarados después de 6 meses de consumo.

ISA: ¿Cómo complementa este estudio a los resultados de una publicación previa de vuestro equipo, realizada por Maersk et al.?
Sara Engel/Anne Raben: Nuestro equipo mostró anteriormente que el consumo de bebidas refrescantes azucaradas durante 6 meses aumentó el almacenamiento de grasa ectópica en comparación con otras bebidas2 pero, de manera inesperada, esto no se reflejó a su vez en un efecto adverso sobre la sensibilidad a la insulina en este grupo de adultos con sobrepeso y obesidad. Curiosamente, tampoco hubo diferencias en los cambios sobre el peso corporal total.

ISA: Teniendo en cuenta toda la evidencia científica disponible, ¿qué es lo que apoya la ciencia con respecto al uso de edulcorantes bajos en calorías?
Anne Raben: Actualmente no existen pruebas de que el uso de edulcorantes bajos en calorías tenga efectos perjudiciales con respecto a la regulación del apetito o del peso corporal, la salud metabólica o el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Por el contrario, el conjunto de la evidencia científica disponible apunta a efectos beneficiosos en comparación con la sacarosa y, en algunos casos, incluso con el agua.

Referencias

  1. Engel S, Tholstrup T, Bruun JM, Astrup A, Richelsen B, and Raben A. Effect of high milk and sugar-sweetened and non-caloric soft drink intake on insulin sensitivity after 6 months in overweight and obese adults: a randomized controlled trial. Eur J Clin Nutr 2017; doi:10.1038/s41430-017-0006-9
  2. Maersk M, Belza A, Stødkilde-Jørgensen H, Ringgaard S, Chabanova E, Thomsen H et al. Sucrose-sweetened beverages increase fat storage in the liver, muscle, and visceral fat depot: a 6-mo randomized intervention study. Am J Clin Nutr 2012; 95: 283–289