Nuevos estudios sugieren que los edulcorantes bajos en calorías se usan como estrategia para reducir la ingesta de calorías y la ansiedad por alimentos dulces en consumidores frecuentes


Publicado: 30 mayo 2017

Lo más destacado del simposio de la International Sweeteners Association que tuvo lugar en el 24º Congreso Europeo sobre Obesidad celebrado en Oporto

Doctora Maria Hassapidou, Catedrática en Nutrición y Dietética, Instituto de Educación Tecnológica de Thessaloniki, Grecia

Los medios de comunicación pueden ciertamente moldear la percepción e influir en la opinión pública y en el caso del uso de edulcorantes bajos en calorías como herramienta para el control de peso, los titulares no hacen sino aumentar la confusión entre los consumidores. Pero ¿coinciden los medios con las evidencias científicas sobre este asunto? Y si no es así, ¿cómo se puede resolver este problema?

Esto último surgió como un aspecto a tratar durante el debate entre expertos que siguió al simposio patrocinado por la International Sweeteners Association (ISA) en el 24º Congreso Europeo sobre Obesidad celebrado en Oporto. Obviamente, la respuesta a la pregunta anterior no es sencilla ni existe una solución directa del problema, sin embargo, los científicos coinciden en la necesidad de que los medios informen con precisión sobre la ciencia de la nutrición.

Por tanto, ¿Qué reflejan las evidencias sobre los edulcorantes bajos en calorías?

Antes de responder a esta pregunta, es importante establecer qué tipo de estudios deberían considerarse más fiables para poder extraer conclusiones. Aunque todos los tipos de investigaciones son importantes para la ciencia de la nutrición y diferentes estudios pueden servir para distintos propósitos, el único diseño de estudio con humanos que demuestra y puede demostrar la causa y el efecto es el ensayo controlado aleatorio (RCT). Sin embargo, los estudios observacionales, que examinan la relación entre dos parámetros (si el factor se asocia al resultado B), no pueden ofrecer evidencia de la causa y efecto. En otras palabras, los estudios observacionales no pueden distinguir la dirección, es decir, si la exposición al factor A influye en el resultado B, o viceversa, o incluso si ambos se ven influidos también por otros factores.

Teniendo en mente la aclaración anterior, las evidencias existentes procedentes de revisiones sistemáticas y meta-análisis de los RCT y de RCT individuales de gran calidad de hasta 18 meses, han demostrado un efecto beneficioso en la reducción de calorías y mejoras en el peso corporal y factores de riesgo cardio-metabólicos asociados cuando se usan edulcorantes bajos en calorías para desplazar las calorías del azúcar. A diferencia de los RCT, algunos estudios observacionales, que en el pasado dirigieron los titulares de los medios, han asociado el consumo de edulcorantes bajos en calorías con el aumento del peso corporal, sin ni siquiera poder responder a la pregunta de si se trata solo de aquellas personas con problemas de peso que cambian a los edulcorantes bajos en calorías para lograr perder peso.

Nuevas conclusiones en línea con la literatura existente

Los resultados preliminares de una investigación en curso dirigida por la Universidad de Liverpool (Reino Unido) y presentados durante la sesión, muestran que los consumidores frecuentes de edulcorantes bajos en calorías no comparten los mismos beneficios que los no consumidores. Por ejemplo, los consumidores frecuentes se preocupan más por el peso corporal y la restricción de la dieta, y están muy convencidos de que las bebidas con edulcorantes bajos en calorías son sabrosas y efectivas para controlar el apetito y el peso, en comparación con los no consumidores (tamaño total de la muestra = 211). Por tanto, el consumo de bebidas dietéticas puede ayudar a estos consumidores a alinear los posibles objetivos contradictorios, en este caso, la ingesta hedónica y el control de peso con éxito.

Pero el estudio intentaba responder a otra pregunta importante sobre si los consumidores frecuentes usan bebidas bajas en calorías como estrategia para controlar la ingesta de alimentos cuando se encuentran en un estado de ansiedad. Los resultados preliminares muestran que aunque los no consumidores consumían significativamente más calorías en situaciones de ansiedad relativa al control, los consumidores frecuentes de edulcorantes bajos en calorías no, lo que parece indicar que el uso de bebidas dietéticas por los consumidores frecuentes constituye una estrategia que puede ayudar a combatir la ansiedad por los alimentos dulces y reducir con éxito la ingesta de energía en un estado de ansiedad, en comparación con los no consumidores.

Estas conclusiones se suman a un corpus de datos que defiende que las bebidas con edulcorantes bajos en calorías son la opción preferida de las personas que intentan reducir la ingesta de calorías y controlar sus ansias por los productos dulces, también en su intento por controlar su peso. Por otro lado, para aquellas personas a las que no les gustan los alimentos dulces, las bebidas con edulcorantes bajos en calorías pueden no ser una solución a la ansiedad. Las preferencias individuales son siempre un factor importante a la hora de decidir qué estrategias pueden ser útiles para el control de peso.

Conclusiones

Volviendo a la primera pregunta sobre la información confusa de los medios, por supuesto, los alimentos y las bebidas con edulcorantes bajos en calorías no pueden provocar la pérdida de peso por sí solos ni se espera que actúen como una cura mágica. Deben usarse como sustitutos del azúcar e incorporarse en una dieta completa baja en calorías como parte de un programa conductual de adelgazamiento, lo que significa que son igualmente importantes los cambios tanto en la dieta como en los hábitos. Sin embargo, la evidencia de estudios en humanos bien diseñados es clara y muestra coherentemente un efecto positivo del uso de edulcorantes bajos en calorías en la reducción del consumo de azúcar y de energía y por tanto en el control de peso.

Para concluir, los titulares de los medios que son confusos o alarman a la población en relación con el papel de los edulcorantes bajos en calorías en el control de peso, son muy problemáticos pues puede alejar a la población del uso de edulcorantes bajos en calorías y hacer que vuelva a consumir azúcar. Como sabemos, las directrices nutricionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como otras organizaciones de todo el mundo, sugieren claramente la necesidad de reducir el consumo de azúcar. Por tanto, los edulcorantes bajos en calorías pueden ser una herramienta útil en la reducción del azúcar y la energía, según recomiendan organizaciones científicas de todo el mundo.

Para leer el Comunicado de Prensa de la ISA sobre el simposio de la ISA en el 24º Congreso Europeo sobre Obesidad haga clic aquí.