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Autorizaciones

Antes de que se autorice su utilización en alimentos y bebidas, todos los edulcorantes bajos en calorías son objeto de un riguroso análisis por parte de comités de expertos científicos nacionales e internacionales. Entre estos organismos internacionales se encuentran el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios, en el ámbito internacional, y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en el ámbito europeo, además de agencias nacionales de seguridad alimentaria. Se encargan de evaluar la seguridad de los edulcorantes bajos en calorías cuando se ha solicitado su utilización en un determinado mercado. El detallado y minucioso procedimiento de aprobación de estos productos y las rigurosas pruebas que se llevan a cabo para obtener y mantener esa aprobación han garantizado que, de los ingredientes alimentarios utilizados en la actualidad, los edulcorantes se encuentren entre los que son objeto de las pruebas más exhaustivas.

Los promotores sólo pueden solicitar la aprobación de un edulcorante tras completar amplias pruebas de seguridad y estar convencidos de la seguridad y utilidad del producto. La solicitud va acompañada de datos técnicos sobre el producto y de completa información obtenida en los estudios de seguridad.

Posteriormente, la EFSA estudia esta información. La independencia de la EFSA es crucial tanto para los reguladores como para los responsables de la toma de decisiones, la industria y los consumidores. Los promotores deben responder en todo momento las cuestiones planteadas por la EFSA, lo que, en ocasiones, puede hacer que se necesiten estudios adicionales. Por lo general, la obtención de una aprobación es un proceso largo; para la finalización y el análisis de los estudios de seguridad pueden ser necesarios entre 7 y 15 años, y su coste corre totalmente a cargo de quien presenta la solicitud.

Tras la publicación de una opinión científica positiva por parte de la EFSA, la Comisión Europea elabora un borrador de propuesta de autorización de uso del edulcorante en alimentos y bebidas del mercado europeo. Se dará entonces la aprobación, tras consultar con representantes del Estado miembro en el Consejo y el Parlamento Europeo y sólo si los reguladores se muestran plenamente convencidos de que el producto es seguro. En el caso de los edulcorantes bajos en calorías que se encuentran actualmente en el mercado europeo, esto significa que son totalmente inocuos para el consumo humano.

Al igual que todos los ingredientes autorizados, los edulcorantes bajos en calorías son objeto de una evaluación permanente. La política de la UE es que “los aditivos alimentarios deben mantenerse en observación permanente y someterse a una nueva evaluación siempre que sea necesario, en función de que varíen las condiciones de su uso o se disponga de nuevos datos científicos”. La EFSA, como organismo científico independiente, se encarga de las nuevas evaluaciones que pudieran ser necesarias.